"Polinésica" callejera en Salta y Corrientes Después de varias experiencias regularonas, como decir de mantenimiento, nomás, decidí dar una vuelta en mi carruaje por las zonas erógenas de la cuarta Oeste. Hacía meses que no iba por esta parte de la Capital gracias al plomazo del intendente que, en lugar de elegir una calle y repavimentarla completa, parece que estuviera jugando al dominó con el mapa, digamos, como para que se vea mucha obra pública y pueda postularse para la re-relección (que sin dudas se la merece, pero podría darnos un bonus de combustible por las volteretas que estamos obligados a dar los que manejamos por ahí). Sin dudas, en esa parte hay, en horario nocturno, una sobredosis de gordas. Y la que no está obesa (o dicho en lenguaje gateril: exhuberante) es demasiado feota como para gastarse plata en ella. Cuando giré por Corrientes para ir por Salta, veo en la misma esquina un sándwich de dos gordis y una delgada en el centro. Dejo el móvil estacionado cerca y camino a ver si lo que ví era realmente lo que creí ver. Me acerco y compruebo que la piba que hace de jamón del sándwich es mucho más apetecible que las otras dos redondeadas con las que conversaba amigablemente. Una morocha de rasgos finos que me recuerda a las bellezas vahines que bailan con faldas de palma en las publicidades de Tahití. Mientras camino hacia el grupo, enfoco la mirada en la chica que está en el centro del grupo y las gordotas desaparecen de mi mente. Veo que es de la estatura adecuada para mí, buenos pechos, cintura pequeña, buena cola, ojos grandes, nariz fina, cabello oscuro hasta los hombros, labios finitos y un hermoso color canela de la piel. Exactamente, parece una modelo polinesia de afiches de turismo. Ignorando a las voluminosas, le pregunto directamente a ella: ¿cómo andamos de precios? Treinta el pase, cuarenta el mixto y quince la habitación. ¿Vamos? Vamos. Aprovecho para, caballerosamente, cederle el paso caminando hacia el hotel Cock, distante unos 40 metros. Lo que no sabe ella es que yo quería mirarle el trasero mientras caminaba. Pago $ 15 y entramos a la habitación. Busco el bañito, me lavo y cuando regreso, veo que la chica se saca el pantalón y la chabomba, dejando ver una hermosa champita peluda recortada, cosa no muy común en el ambiente putesco. Mientras termino mi embolamiento, aparece la piba desde el baño y se acuesta eróticamente en la catrera, mirando de reojo un TV donde pasan una peli porno antigua. Aprovecho para mirarla a ella una vez más, la veo desnudita y, cada segundo que pasa, más rica. Sííí, está cada vez más rica. Sacate el corpiño que quiero ver lo que tenés. Normalmente te pediría 10 pesos más. Se lo saca igual y veo unos pechos soñados con pezones riquísimos con la aréola pequeñita, casi como si fuera virgen. Ñam, ñam, se me hace agua la boca de verlos. Amaga con ponerme la goma y la detengo, ¡¡Noo!! Haceme unos mimitos. Se pone cariñosa. Dale chupámela sin forro. Si querés te doy 50. Y le paso el billete ahí mismo, como para motivarla. El PT lo hace bastante bien, como saboreando el pedazo con el cuero corrido. Dame besos. Trata de darme picos. Comprendido. Le juro y le rejuro que no le voy a meter la lengua en la boca y nos amasijamos los labios. En realidad es mucho más erótico saborearse los labios y compartir el aliento que andar explorando la dentadura de la chica. La hago acostar y le doy besitos en los pechos, la pancita, las piernas y unos besos chuponeados y secos en la chuchi alfombrada, sigo por las piernas, las rodillas y continúo por las pantorrillas. La chica me enfunda y se la mete ella misma. Mientras bombeo desde arriba, le como sus labios con mis labios cumpliendo la promesa de “nada de lengua”. Parece que se calienta. La doy vuelta y le doy como perrito hasta que termino. La película continúa en la tele, y yo, todavía con mi cosa adentro, le pregunto por qué trata de mantenerse distante. “Es que es la primera vez que salimos. Me siento un poco incómoda”. Le prometo que volveré, como en Terminator 1. Ella acepta y cuando se la saco le doy otro beso labiado y un poco más húmedo y cariñoso. ¿Trabajás la colita? Sí te sale ochenta. Bueno, la próxima será un completo. ¡¡Dale!! Cara: belleza exótica. Un 8 ó 9. Ojos: grandes –Nariz: fina y algo respingada – Labios finitos Pechos: tal vez tamaño 90 ó 95. Grandes, firmes, pezones pequeños. Cintura: lo mejor, tal vez cerca de 55. Caderas: 85. Nalgas: carnosas. Quizás 90 Piernas: torneadas, piel suave y de color canela. Sin tatuajes a la vista, pero el conjunto me había excitado bastante, como para no verlos. Gift: 30 el pase, 40 el mixto, 50 incluída chupadita sin, 80 con colita. Pieza: $ 15 por 20 minutos los viernes y sábados y $ 15 la media hora entre semana. Para los que no le desagradan las morochas ricas, altamente recomendable. Volveré (como en Terminator 1 y en Terminator 2... y en....) Nombre artístico: Florencia
Última edición por enanopreguntón; 06-Nov-2010 a las 23:56 |