Acerca de los despelotes que genera una actividad que no está expresamente prohibida ni permitida libremente.
En realidad todo proviene de que no existe un marco legal para encuadrar la actividad de la prostitución.
Al no estar reglamentada, cualquier tipo vivillo que conoce un par de vecinas calentonas, alquila legalmente un departamento en el centro y las pone a atender a tipos que quieren descargar juguito. Esto genera en los vecinos de los edificios un gran malestar al tener permanentemente tipos desconocidos andando por los ascensores y por los pasillos. Aparte que no todos los clientes van sólo a saciar sus libidinosos instintos y aprovechan para tomar nota para así llevarse un “regalito” que ayude a compensar el gasto realizado. Un edificio relativamente tranquilo se puede transformar en un mercado persa con que sólo en un depto. se instale de un día para otro un sauna.
Las prostis que quieren independizarse alquilan un monoambiente que ahora andará cerca de los 400 mangos por semana. Lo que hace que tarde o temprano meta una, dos o tres compañeras que le ayuden a pagar los gastos. Luego comienza el trabajo de dividir el ambientito que termina transformándose en un sucucho lleno de cartón prensado y cortinas que separan las camitas que entren en el local.
La actividad meretriz genera mucho dinero. Si no fíjense en los clasificados donde los prostíbulos piden personal. Ofrecen 500 por día y hasta 8.000 por mes. Esto significa que hay una torta de plata en manos que no invierten en el putinegocio, porque no saben si un comisario o un político de turno le puede quitar todo discrecionalmente según su poder o su humor.
Cuando se trata de hacer algo al respecto, salen a cacarear los fundamentalistas católicos y evangélicos a advertirnos que Mendoza pronto será Sodoma y Gomorra. Algunos gritan para el público, pero en silencio se han hecho atender por féminas el día anterior, total, el domingo nos confesamos y ya seremos salvos hasta la próxima acción pecaminosa.
Los 840 se aprovechan de las mujeres y son contados los que se animan a invertir en el negocio, al punto que tienen un régimen de penalizaciones para las chicas, que incluye descuentos en plata, descuentos por uso del forro, descuentos por regalar un servicio (podría ser una chupadita sin), etc., etc.
Con normas y reglas claras explicitadas en una ley provincial o en una ordenanza municipal, uno concurre al lugar seguro de que no va a haber un allanamiento y tampoco aparecerá un notero a preguntarle en vivo: “Señor, por qué viene Ud. a estos lugares?”
Los países del norte de Europa ya tienen reglamentada la actividad. El que quiere y puede va a hacerse atender a un prostíbulo en un alto de la actividad cotidiana sabiendo que no está haciendo algo ilegal. También es cierto que ellos tienen tres mil años de historia y cientos de años de matarse entre sí. Ahora sí son bastante civilizados.
Pongo a continuación una serie de direcciones para mironear los burdeles y sobre todo las chicas, que en alemán se escribe mädchen, damen o simplemente girls. Yo conocí uno en Alemania, Pascha (se refiere al pachá o gobernador indú) grande como el edificio de la Muni del Viti, donde en planta baja acordás tarifa con alguna chica y te lleva para su departamento en algún piso de arriba, que es el lugar donde vive, tiene sus pinturitas, su ropa y zapatos. Ellas alquilan el departamento por día a los dueños y pueden a veces recaudar mucho o poco, pero a los dueños no les interesa si lo hacen con la chulina o con el poto, ya que entre ellos y las chicas hay solamente un negocio inmobiliario, siempre y cuando bajen al local de Planta Baja especialmente acondicionado, para que esas mujeres vayan a pescar clientes.
Tanto es así que publicitan sus locales, a "sus" chicas en internet, donde también se pueden saber los precios.
Gentleman Navigator:
Igualmente en Holanda y Dinamarca está permitida, y es por eso que les doy algunas fotos del “Distrito de la luz roja” mal llamada Zona Roja de Ámsterdam, donde las mujeres con poca ropa se exhiben en vidrieras como si fueran muñequitas y cobran entre 35 y 50 euros por 20 minutitos. La hora está en 150 euros con la ventaja de descargarse más de una vez si el cliente lo necesita.
Miren los videos amateurs en
A ver si alguno de los foristas resulta ser legislador provincial o municipal y larga esta idea en el ámbito que le corresponde para que reglamente el comercio de esta profesión.