Diálogo de Alcoba con Escort Callejera de Rioja y Urquiza Díalogos de alcoba Como ya ando medio podrido de encontrar a las gordas y viejas en los departamentos, ayer a la tardecita, a eso de las 19:30 y, como casi nunca puedo, ensillé mi carruaje y me mandé para la zona pecaminosa de la cuarta. Después de dar 3.465.744 vueltas, me decidí. Dejé la movilidad estacionada y fui a caminar por esas calles e interrogar a las señoras y señoritas en vivo y en directo, a las que estaban apostadas en las esquinas dispuestas a favorecer los bajos instintos de quienes tuviéramos billetes para gastar. En Salta y Ayacucho encontré una que parecía mami super jovencita. No creo por encima de lo que marca la ley, linda de cara, bien de cuerpito, con un escote generoso, petisita, piel clara y pelo largo oscuro. Dame precios: 20 francesa, treinta la penetración vaginal. ¿Y las dos cosas? Te hago cuarenta. ¿Y el hotel? Quince la pieza. Ta güeno, ya vengo, dije, ya que había sobreoferta por el fin de mes y los bolsillos de asalariados vacíos, decidí continuar la búsqueda buscando alguna más ricotota y luego regresar, ya que era sólo la primera entrevistada. Seguí caminando a ver si encontraba a alguna conocida, o por lo menos a una recomendada en el foro. Nada. Había montones de chicas apostadas y como se puede elegir, no como en el sauna (uno siempre se hace atender por la menos peor), caminé como dromedario por el Sájara preguntando precios y servicios. Anotad: Francesa (chupada sola): de $ 20 a 30 Mixto (chupada y metida): de $ 40 a 60 Completo: (chupada, vaginal y anal): de $ 80 a 100 Medio completo: (chupada y solo anal) $ 60 a 80 Esta categoría no la tenía en mente, aunque hace unos quince años me la ofreció una cordobesa en la esquina de Montecaseros y Ayacucho. Todas las chicas se la dejan clavar por la cola y absolutamente todas excepto una que estaba en Salta y Alberdi aceptan chupártela sin látex. El asunto es que me quedó gustando la primera a la que encaré y volví a buscarla, pero comprobé que le había gustado a otro y ya había desaparecido de su lugar. ¡Mecacho! Tuve que seguir caminando y hacer una nueva selección. Encontré una en Rioja y Urquiza, no muy linda pero me gustó la buena onda. Una chica de poco más de 20 años y menos de 25. La cara manchada delataba un embarazo reciente. Fuimos caminando al hotel distante unas seis cuadras. Ya en la pieza nos embolamos, la invité a lavarme el chongo, como se hacía en el bulo de hace un montón de años en calle La Plata. Después de mear, le hago enjabonarme el asunto, correrme el cuero y masajearme para que me quedara bien limpito. A mí me recordó esos viejos tiempos y a ella le gustó participar de la higiene íntima de su cliente, ya que le brillaban los ojitos con tal faena. Mientras ella estaba ocupada en las abluciones, yo aprovechaba para acariciarle el chocho y el agujero entre las nalgas. Pasamos a la catrera y se prendió con gusto a saborear el gusto de mi zodape bien higienizado por ella misma y aprovechó para meterme la punta de su lengua en el agujerito del glande. Pasaron los minutos y ella me apretaba con fuerza la base del palo tratando de mantener separados los huevos. Es un truco que usan las trolas viejas para que te calentés y no puedas acabar. Luego me forró y se montó. Dejé que ella se moviera, ya que era más joven que yo, es justo que hiciera el gasto de energía. Cuando le chupé las tetas calientes me dí cuenta del gusto dulzón. ¿Están dando de mamar? Sí, el gordo tiene seis meses. Me dediqué a saquearle el alimento al infante. Hacía mucho tiempo que no tomaba leche de mujer. Es dulce y casi no tiene gusto a lactosa. Son esos sabores que, de grande, no se olvidan. Luego me subí y le dí con fuerza pero pausado, para eso es que llevo 30 años gateando. Después la hice poner como perrito y le dí de atrás. Aproveché para dialogar, pues es sano dialogar con las mujeres, lo dicen todos los consejeros matrimoniales. Mientras bombeaba le pregunté ¿sos casada? Separada. ¿Tenés pibes? Sí. ¿A qué edad te chupaste tu primera pinchila? A los quince. ¿Hace mucho que trabajás? Uff desde los diecisiete. ¿Por qué te separaste? Porque me metió los cuernos. O sea, ¿vos trabajabas en la calle y te metiste con el tipo? Sí, pero en ese momento dejé de andar en la calle. ¿Y ahora vos le metés los cuernos? Nooo. Yo estoy trabajando. Nena…si te estoy cogiendo por plata. Es distinto, esto es trabajo. ¿Acabás? Nunca. Nooo…. No digás nunca eso, a los hombres nos encanta que digás que siempre acabás y que te corre el jugo por las nalgas. Bien lo voy a tener en cuenta para otra vez. Noo… tenelo en cuenta siempre. Bueno, ahí te mando mi juguito… y le empecé a dar con más ganas hasta que liberé los renacuajos al gomín. Me saco la goma y veo una buena cantidad de producto en el interior, fue provechoso el interrogatorio con mi cosa adentro de ella. Te gusta hablar, me dice. Y bueno, yo soy preguntón. Cara: lindota pero manchada. Edad: 24 años, no más Cuerpo: lindo y limpio. Tetas: gorditas y calentitas con lechita dulce. Conchi: con un mechoncito de pelo por arriba. Piernas: buenas y sin tatuajes en espalda, panza ni cola. Cola: bastante buena Altura: 1,60 y gracias (lo que me queda justo) Besos: ricos, húmedos, con lengua cuando hace falta y sin lengua en el precalentamiento. Gasto total: $ 40 los veinte minutos + $ 15 de la pieza Otros servicios: Chupada y colita sola $ 60 Oral, vaginal y anal: $ 80 A lo que quiera cobrarte la piba hay que sumarle $ 15 por el uso de la pieza durante 20 minutos.
Última edición por PiratadeJunin; 08-Jan-2011 a las 18:12
Razón: gift en titulo
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