El León y la Cabra.
Un León andaba como un perro,
del valle al monte, de la selva al cerro,
a la caza, sin hallar pelo ni lana,
perdiendo la paciencia y la mañana.
Por un risco escarpado,
ve trepar una Cabra a lo encumbrado,
de modo que parece que se empeña
en hacer creer al león que se despeña.
El pretender seguirla fuera en vano;
el cazador entonces cortezano
le dice: "Baja, baja, mi querida;
no busques precipicios a tu vida;
en el valle frondoso
pacerás a mi lado con reposo."
"¿Desde cuándo, señor, usted
cuida con tanto amor de la barbona?
Esos halagos tiernos
no son por bien, apostaré los cuernos"
Así le respondió la astuta cabra;
y el león se fue sin replicar palabra.
Pobre de aquél que sigue el consejo del león
Lo paga [$$$] el infeliz con el pellejo,
si toma sin examen el consejo. Felix María SAMANIEGO (1745-1801)
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia...


