Condenaron a perpetua a joven acusado de matar a su familia Bernasconi pidió que su caso sirva de ejemplo para evitar otros rechazos por la homosexualidad
"Quiero que esta condena sirva de ejemplo", dijo ayer muy tranquilo Cristian Marcelo Bernasconi (19), instantes después de que el Tribunal lo condenara a perpetua al hallarlo culpable de haber asesinado de dos tiros en la nuca, a su madre y a su hermano, porque rechazaban su homosexualidad.
El presidente del tribunal, Emir Caputo Tártara, dijo en su voto del fallo unánime, que este doble asesinato, ocurrido el año pasado en una casa de la localidad de Oliden, fueron dos "ejecuciones por parte del joven".
Cerca del mediodía, luego de escuchar, con mucha calma, la lectura de la sentencia, a cargo de la secretaria del Tribunal Oral IV, Mariana Arreche, el condenado declaró a la prensa que su condena debe servir como "ejemplo" de lo que le sucede a los jóvenes de "su condición", en alusión a su homosexualidad, y sufren el rechazo de su familia.
"Yo exploté por afuera y maté a mi familia, hay otros que explotan para dentro y se suicidan", consideró el muchacho.
La severa condena, tal como lo solicitó el fiscal Rubén Sarlo, fue por el delito de "homicidio calificado por el vínculo y alevosía", en el caso de la madre, y "homicidio calificado por alevosía" por el hermano.
Los fundamentos fueron expresados por Caputo Tártara y, avalados por los otros dos jueces del tribunal Gloria Berzosa y Juan Carlos Bruni (h), y el imputado fue penado a la máxima sanción, que establece el Código Penal.
Esta historia tuvo el desenlace fatal a las 7,30 del 26 de mayo de 2009 en la estancia "El Rosario", donde Bernasconi vivía con su madre Juana Alicia Pérez (60) y su hermano Carlos Martín Bernasconi (28).
"La confesa condición de homosexual del imputado, carece de toda relevancia a los fines del objetivo análisis desde el Derecho, es ajeno e inocuo a los efectos de la aplicación de la norma que corresponda", se expresó.
Es que el joven contó en su declaración ante los jueces que pese a que durante su infancia su madre le regalaba "vestidos, muñecas, bijouterie", por lo que "autitos no tenía" y que había crecido "como una nena", cuando fue más grande rechazaba la relación homosexual que él mantenía con un muchacho.
"DESCARGAS PARA QUE SE HAGA MACHO"
"Pero no estoy convencido que haya sido tan así. Tal vez en la rudeza del muchacho de campo pudo el hermano hacerle 'cargadas pesadas' verbales o de hecho, tal como sucedía en el último supuesto con las descargas eléctricas (12 voltios usados en la electrificación de alambrados para el ganado) 'para que se haga macho'", aseguró Caputo Tártara en su voto.
En el caso de la madre, el juez concluyó que "pudo haberse sentido 'socialmente' avergonzada por la ya palmaria evidencia de su hijo homosexual".
"Dijo el acusado que vivía un 'infierno' en su casa, y que esto estaba dado por no aceptación de parte de su madre y hermano, de su condición de homosexual. Pero he aquí que ante evidencia objetiva, sus dichos no pasan más allá de ser una petición de principios", aclaró.
"NI INVOCANDO DANTESCOS INFIERNOS"
Sin embargo, explicó que "ni el propio imputado invocando dantescos infiernos pudo dar cuenta de agravios que excedieran el marco de cualquier discusión familiar, incluso apartándonos por lejos de la cuestión sexual".
"No se ha acreditado ni por lejos 'el infierno' que dice haber vivido el acusado por su condición de homosexual, lo que lo habría determinado (por no tolerar más el sufrimiento) a asesinar a su madre y hermano", dijo el juez.
Respecto al hecho, Bernasconi contó que la noche anterior a los crímenes había regresado al campo tras haber tomado mates con una amiga y que su madre y su hermano comenzaron a hostigarlo.
"¿Con quién te fue fuiste, con algún p...?, me dijeron. Enseguida me fui a acostar. A las cinco sonó el despertador y siguió la discusión y las agresiones con frases:"P... de m... con quien te fuiste". Mi hermano me volvió a decir: "p... de m..., con quien te fuiste". Sentí un calor en la cara, cuando me dijo: 'por culpa tuya papá se murió'", afirmó.
"ARREPENTIDO POR NO HABERME IDO DE CASA"
"Luego recuerdo todo borroso. Escucho el sonido de un tiro y lo veo caer a mi hermano. Alejado de casa, me veo con el arma en la mano, la tiro ahí nomás, me descompongo y luego empiezo a llamar por teléfono e inventó lo del robo". Acá estoy ahora, arrepentido, por no haberme ido de mi casa", explicó.
Finalmente, los jueces no creyeron nada sobre estas alteraciones y estados de corta amnesia, y sentenciaron: "Es sencillamente imposible" que la emoción violenta "hicieran excusable la conducta de Bernasconi".