Se Fueron Todos los Politicos ???? Despues del Que se vayan Todos...!! Interesante articulo sobre los indignados... y el resultado de este movimiento en casa y el exterior ...!!
Indignación no es revolución
Por
| LA NACION
Un espectáculo de un grupo italiano que se presentó en Buenos Aires recientemente parece indicar que una
"salida argentina" para los griegos y para los muchos grupos de "indignados" tiene destino de fracaso si lo que se buscan son cambios decisivos y profundos.
En 2008, la policía griega reprimió a manifestantes contra el ajuste en Grecia y mató al adolescente Alexis, de 15 años. El homicidio tuvo un enorme impacto y llamó la atención del grupo teatral italiano Motus, que estaba preparando una versión de Antígona y que con sus investigaciones y producciones generó
Alexis. Una tragedia griega , que se presentó en el Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA).
Muchos economistas y políticos han trazado paralelos entre la crisis griega y la argentina, y no falta quien diga que la solución a los problemas económicos del país más herido de la Unión Europea es hacer el default a la argentina. También están quienes dicen que copiar a los argentinos llevaría a la catástrofe a Europa entera.
Pero el enfoque de Motus es artístico y político, no económico. Desde lo dramatúrgico hay un problema a la hora de asimilar a Alexis a la tragedia de Antígona, dividida entre el amor por dos hermanos, Etéocles y Polinices. Uno, Etéocles, ha muerto combatiendo en favor de la ciudad, Tebas, y Polinices en contra. A Polinices, considerado traidor, se le niega la sepultura, para que sea comido por bestias y alimañas. Antígona se rebela, sepulta a su hermano con ritos y es condenada a muerte por ello. Pero es difícil encontrar a Antígona en la tragedia de Alexis, cuyo asesino, de hecho, fue condenado a cadena perpetua, según se cuenta en la puesta en escena.
En cambio, la obra acierta con su valor documental de la crisis griega, con entrevistas proyectadas en escena, con un trabajo casi periodístico que reafirma la idea general que transmite el espectáculo. Motus compuso su representación sobre la base de una experiencia individual y su destino de acción política es la difusión de la necesidad de rebelarse contra la represión y los ajustes. Pero, claro, no hay una línea de construcción partidaria.
Alexis. Una tragedia griega transmite la idea, y además lo reafirma con testimonios, de que probablemente les pase lo mismo a los "indignados" griegos. Los nuevos medios de comunicación han facilitado la convocatoria a la protesta, prescindiendo de estructuras como partidos políticos o sindicatos, pero no han logrado reemplazarlos. La gente indignada es capaz de reunirse, protestar y lograr difusión mundial, pero si no hay otros actores, los cambios serán, a lo máximo, de escasa profundidad.
No existe en Grecia, según mostró el espectáculo de Motus, la construcción de un esquema capaz de tomar el poder o de influir y condicionar a los poderes públicos. Los "indignados" son "gente suelta que se junta" y puede causar una revuelta, pero que está muy lejos de construir una revolución.
Una parte del espectáculo lo demuestra. Los actores se preguntan si no hay un modo de cambiar las cosas y comienzan ellos mismos a representar una protesta en el escenario e invitan al público a sumarse. "Si nos sumamos, entonces tal vez las cosas cambien", dicen, mientras un miembro del elenco marca el camino del escenario a la calle con cinta autoadhesiva roja.
Tal vez los integrantes de Motus no lo sepan, pero esas revueltas ya ocurrieron aquí en la Argentina y el resultado del "que se vayan todos" fue más que decepcionante. Basta repasar la lista de las actuales autoridades nacionales y las de cualquier provincia y a la oposición para ver qué poco cambió la oferta de políticos después de la crisis argentina. Por supuesto que cayó el gobierno de Fernando de la Rúa. Pero sólo a modo de modesto ejemplo, el director del interesante FIBA, en el que se presentó Alexis... , es Darío Lopérfido, quien fue un funcionario muy cercano al último presidente radical. Probablemente estas crisis también muestren, una vez más, el valor y la necesidad de las instituciones. En Egipto las revueltas tuvieron éxito en desplazar al gobierno porque el ejército decidió tomar cartas en el asunto.
En las democracias parece que los "indignados" no irán mucho más allá de las protestas que generan grandes adhesiones y solidaridades si no logran construir partidos políticos o algo parecido.
Por ahora, las redes sociales no han conseguido ser un canal para ello. No parece que la política y la economía de un país puedan, por ahora, ser decisivamente cambiadas por quienes luego de una manifestación se van por separado a sus casas a seguir posteando y twitteando.
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