Mi target son buenos masajes con buenas minas, con un buen relax, en un buen lugar, no me interesa el garching. No me malinterpreten, me encanta garchar pero no en las condiciones que generan las masajistas.
Dicho esto me dirijo a lo de Karina:
Cuando llego al lugar me atiende una chica muy pero muy agradable, pensé que era la recepcionista que en muchos casos es la que más fuerte está de todas pero que es ¨sólo recepcionista¨. Me lleva por un triste pasillo a un cuarto, también triste, con una colchoneta de gimnasio en el piso a la que llaman Tatami. También había una vieja camilla al costado.
Le pregunto el nombre y me contesta para mi sorpresa: Karina; por fin la linda recpecionista era también la masajista. Con respecto a las fotos está mucho, muchísimo mejor personalmente. Es alta, con muy buenas piernas y una caripela muy agradable.
Eligo la opción colchoneta en un cuarto muy barreta que linda con otro pegado, también barreta, y que si bien los separa una pared también los separa un vidrio en la parte superior de la pared por el cual se escucha a los vecinos gateros. bueno, me tiro en el piso con un poco de cosa ya que la toalla que me puso sobre el ¨tatami¨ sólo cubría mi cuerpo y no mis brazos, cosa que a mí me repele un poco, es que soy muy rompe pelotas en este sentido.
Bueno, empieza la acción con un masaje fuerte sobre la espalda, continúa por las piernas y luego con su rodilla por la espalda y piernas. Ahí me demostró que de masajes aunque sea ¨matriculada¨ no sabe tanto como ella cree. Cuando una masajista te pasa la rodilla por la espalda es chamullo, marketing o lo que sea, pero técnicamente hablando es ridículo.
En consecuencia si bien el masaje es fuerte porque ella es una mujer fuerte es 5 o 6 puntos. No más.
Me pide que me de vuelta sin el más mínimo roce sexual que uno siempre espera más allá que vaya a buscar masajes; la rozada por las zonas erógenas es un clásico que se espera desde que uno se baja del ascensor. El no roce le restó puntos al Nro final. Bueno, obedeciendo, me doy vuelta y continúa con un masaje más delicado intentando ser sexy porque es tipo cosquillas pero de sexy no tiene nada porque en ningún momento pasa cerca del amigo. Mejor dicho, pasa, pero no roza. Mal, muy mal, eso no se hace. No pueden jugar así con nuestras debilidades.
Termina el masaje sin pena ni gloria en un lugar oscuro, turbio, con el sólo roce de sus piernas que son impresionantes y con una piel que al menos a mí me encantó. Me pregunta si voy a tomar relax; a esta altura ya nada me sorprende, cómo una señora o señorita puede hacer semejante pregunta tan desatinada; es que alguien alguna vez le contestó que no ?
La masajista debe ir con roces de por medio al relax directamene, sin más trámite, ni preguntas ridículas.
Le contesto que sí y empieza un relax 100 % genital, es decir la mujer encara directamente al amigo sin pasos intermedios. Pero antes no lo van a poder creer, a falta de uno pela dos GUANTES de LATEX. Sí dos putos guantes de goma de $ 0,5 c/u en Farmacity. Le pregunto opcionales y sólo ofrece pete con al cual me negué. Prometí fortunas por tetas y bolainas, se me negó como si fuese Donals Trump o candidata a monja descarrilada; no lo sé pero lo cierto es que sólo conseguí una pajota de médica (por los guantes) también sin pena ni gloria. Acabé, saludé y me fui.
Conclusiones finales:
Masaje, bueno menos.
Lugar: malo más
Onda: buena
Físico: muy bueno
Cara: agradable
Tits: no parecían gran cosa ni mucho menos pero uno no quiere nunca irse con la intriga.
Baño: bueno
Detalle: hace con demasiada pero demasiada crema.
Sds y suerte.