Estimados:
Si bien no es mi costumbre frecuentar PV y mucho menos salir del rubro veteranas, cada tanto visito

porque tuve un par de buenas experiencias. Hasta ahora, las veces que fui había visitado la sede de Palermo.
Recientemente decidí visitar a Hana, en la sede de Tribunales.
La experiencia tuvo bajos y altos. Juzguen por Ustedes mismos.
Llegué por una hora de masajes con final feliz ($ 130) y me hicieron pasar a una habitación grande, solo con camilla y previo pago. Ahí la primer sorpresa. La habitación tiene una ventana que da a la cocina, que es donde estaba la 840 y el resto del personal. Si bien estaba una persiana bajada, la verdad es que se veía y aún si no hubiera sido así, me sentía como un mono en una jaula. Peor aún, en la cocina había un quilombo -platos incluidos- y para taparlo pusieron la música a todo lo que daba. Demás está decirles que era un espectáculo dantesco, un quilombo. Luego de varios pedidos infructuosos de que bajaran la música y el ruido para poder relajarme, me vestí y dije me voy.
Aquí empieza la segunda parte. Tienen otro cuarto más chiquito pero íntimo, en el que no hay tanto ruido. Como la chica es muy agradable y bastente linda, acepté el cambio que recién en ese momento me propusieron.
Vuelto a vestirme de Adán, recibí una untada de crema con masajes interesantes. Calmado y cachondo, pedí 1/2 hora más por $ 70 que incluyó postre y el final fue bueno.
En resumen, si son exhibicionistas, no duden en pedir el primer cuarto que la pasarán fenómeno. Caso contrario, solo aceptar el cuarto chiquito.
En cuanto a Hana es una opción interesante. Conmigo no fue del tipo guarro o hiperprofesional. Fue dulce y dedicada. Cara con unos muy leves razgos negroides. Linda figura. Lolas y cola lo justo.
Espero les sirva.