Para los amantes del rubro y que todavía no la hayan probado, va mi xp de hoy con la nombrada.
Algo seca en el trato por teléfono, algo distante en el ingreso a su departamento en Suipacha al 9XX, pero no hay nada que no logre soltar a esta niña guaraní de pura cepa si se la lleva bien.
El lugar es más que bueno, en dos plantas, siendo la superior la del placer puro.
Ella es un encanto que explica los límites del servicio con exactitud (al menos los del primer encuentro); muy bonita, algo exótica y con un par de kilos de más que en las fotos pero que no molestan.
No es una pasacrema, sabe lo que hace y es de lo mejor que probé en punto a lograr la máxima excitación antes del DV; buena música, buena charla y algún detalle que me obsequió como condimento muy agradable.
Les digo que, para mí, pasa a la pole position en el rubro masajes más relax.
Cumplí las reglas a rajatabla, mis manos no pasaron de los límites debidos y quizá eso permitió que se dedicara en extenso a un encuentro en el que nos excedimos la hora.
El relax manual es de excelencia y la reincidencia segura. Eso para no hablar de la expresión que tiene con los ojos cerrados y la boca entreabierta cuando recorre generosamente el cuerpo con una técnica que no tiene nada que envidiarle a la mejor de plaza.
Gift conforme a su servicio pero en el límite a mi juicio: $ 250
Fue placer desde que empezó con los masajes hasta que culminó el relax, que ella se ocupa de de prolongar con caricias suaves en vez del clásico "te preparo el baño".
Detalle importante: en la ducha ella misma se ocupa de enjabonarte generosamente espalda y aledaños (para mí un detalle muy piola). Agua fresca y a trabajar.
Veremos como continúa la historia con la reincidencia, tengo expectativas.