Hola Amigos gateros.
Siendo nuevo en el foro estuve leyendo un poco acerca de diferentes recomendaciones y de advertencias. Siguiendo los consejos de un gatero forista que ahora no recuerdo su nombre y considerando que uno peina algunas incipientes canas, decidí probar con Mora de TM.
En primer lugar quiero contarles que todo y tal cual se recomendó en el foro es cierto y en segundo, pero no ultimo lugar paso a detallar la ficha técnica de rigor, muy útil para novatos del foro como yo.
Ubicación: Belgrano. (cabildo y Lacroze Aprox)
Estacionamiento: Para las 17 hs. un poco complicado. (hoy se complica en todos lados)
Edificio: Normal. El portero no jode.
El Dpto. Bien. 7 Aromatizado, refrigerado y limpio. Baño: 7 con jabón liquido perfumado de marca.
La gatita: Bien. 7 Redondo. Un poquito pobre de delantera, pero lo que falta fisicamente lo reemplaza con actitud, amabilidad y empeño.
Masajes: 8 dice ser terapeuta profesora de Gym.
Higiene de ella: 8 - 8,5
Similitud con la fotografía: 7. Hoy tiene un par de años más que en la foto. Debe andar en los 40 y pico.
El servicio en general: Bien. 8
Gift: $100.- En mi caso por todo concepto. Pero ella aclara por teléfono que los 100 machacantes son solo por el masaje y un relax manual.
Me recibió con una blusa y calzas negras, hablamos un poco y le comenté que suelo padecer de dolores cervicales por sedentarismo. Yo estaba en verdad contracturado y si la cosa terminaba con una pajota luego de los buenos masajes, me hubiera conformado. Pero no fué así.
Primero la dejé trabajar con los masajes para evaluar su efectividad. A esta altura de mi vida no me va el verso del masaje para luego darle paz al indio. O bien sabe masajear o que se dedique al indio directamente.
No me había dado vta que dijo: "Que calor hace !!!" y se sacó la calza.
Empecé con el toqueteo y mandé un par de dedos al bosque que a decir verdad es una pradera porque pasa el jardinero cada tanto.
Me pidió que me diera vuelta y como calculé que me pasaría el tarifario me mande al ataque sacándole los pechos afuera y mordiendole los pesones al tiempo que enterraba el mayor lo más profundo posible. Esto hizo que se recalentara y le pedí que se acostara en la camilla que yo iba a hacer de masajista.
Fué así que comence a masajearle el clitoris a lenguatazos y le di una paleteada pal campeonato. En resumidas cuentas empezó a gozar y de cliente pasé a ser el masajista hasta que noté que me bañó en su líquido y me pidió que la dejara descansar unos minutos. Así lo hice pero por un breve instante para luego comenzar de nuevo hasta hacerla acabar una vez más. Eso me puso al repalo y le pedí un petisito para lanzarle toda la serenisima entre sus pechos.
Pude haberla enterrado un buen rato, pero la temperatura fue tal que prefirí devolverle la gentileza del baño lechoso entre los pechos.
Por último en síntesis estuve 90 min. con masaje de 30 min incluído y seguramente volveré para entregarle la chaucha y ver que pasa.