XP Anahí Volví el lunes de viaje, y tras 7 días lejos de Córdoba, me dieron ganas de un buen par de tetas grandes y no pude pensar en otra que en Ludmila del ya conocido Caseros al 6xx. Arreglo todo para poder darme una escapada el martes y disfrutar de lo que tenía ganas; pero, quiso la yeta que sobre la hora se arruinara el plan y tuve que dar marcha atrás. Como me había quedado con las ganas, llamo el miércoles para preguntar si Ludmila iba a estar el jueves y me contesta ella misma que iba a estar desde las 12 hasta las 20 horas. Así que al día siguiente, cerca de las 17 horas caigo directamente por el lugar, pero, nueva desilusión cuando al preguntar por la pechugona me dicen que no estaba, y Barby solo estaba hasta las 16 horas. Me estaba por retirar, pero me atajan diciéndome que había una chica nueva, que tenía muy buen servicio y que podía ver a las dos minas que había sin compromiso. Así que digo, bueno, si no hay problema con ver, veamos nomás. La primera que pasó no recuerdo su nombre pero ya la había visto antes y luego pasó Anahí, que resultó ser la nueva. Me pareció interesante, así que decidí quedarme con ella media hora para ver que pasaba. Ya en la pieza la charla previa fue amena. Según me dijo había empezado a trabajar el viernes y puede ser verdad por la forma de desenvolverse, y no es que haya sido sumamente pasiva o fría, sino por la forma de pedir las cosas, de hablar y otros detalles que no es intención traer a colación. No tenía las gomas de Ludmila, algo medianas pero lindas al tacto, con pezones grandes para mordisquear, delgada, linda colita, piel suave, y con ganas de coger y aprender según me dijo. La almeja depiladita y suave al tacto, algo que me gusta mucho. Como quería aprender, como lección uno empiezo a meter mano, mejor dicho dedos y siento como se va mojando la almejita dejando salir sus jugos viscosos y abundantes, deteniéndome en frotar armoniosamente su clítoris pequeñito pero durito al tacto. Le gustó el jueguito y comenzó a retorcerse cada vez más efusivamente, y sus jugos ya empezaban a mojarme toda la mano, y más fuerte se retorcía. Luego de una estirada final se empezó a reír porque nunca le había pasado eso, de que la hagan terminar con la mano. Bueno, ahora pasemos a la lección dos: pete. Les puedo decir que es muy buen pete sin: garganta bien profunda y labios succionadores. Me puso a mil el pete que me hizo y estaba al palo como nunca, era tan profundo que por un momento pensé que le iba a regar las cuerdas vocales con el Actimel, pero todavía quería seguir disfrutando, así que le pedí que parara porque sino le iba a llenar la boca de semen, pero seguía succionando y se la tuve que sacar yo mismo. ¿No querés acabarme en la boca? Pregunta. Todavía no, pero ya empezaba a carburar como quería terminar esta lid. Lección tres: le pusimos el piloto al amigo (en realidad me lo puse yo, porque ella no lo podía desenrollar) y tratamos de ponerla con ella arriba pero no hubo caso, no le entraba. La pongo boca arriba, le pongo un poco de saliva y empezó a entrar con dificultad, pero además ella no ponía mucho empeño en dejarse penetrar profundamente, según ella porque el amigo estaba bastante crecidito para su forma de ver las cosas. Poco a poco fue cediendo y al final lo dejó entrar como corresponde. Para ese entonces ya estaba en punta de línea la acabada y me detengo, me saco el forro y le pido que me la siga chupando. Limpia la cabeza porque no quería quedarse con el sabor del látex en la boca y empieza luego a succionar que por poco me da vuelta. Le estallo en la boca, y seguía chupando, y seguía, y seguía. Pará nena que me la vas a deshacer. Se había tragado todo y seguía jugando con la lengua en la cabeza sin seso. ¡No hay que dejar nada!, decía. Y por ratos la succionaba. Estaba como extasiada, y me dice ¡me gusta sentir la pija en la boca cuando está por acabar! Se sienta a mi lado y me empieza a acariciar las bolas y sin más se agacha y me las empieza a chupar, se las metía de una en la boca y las acariciaba como quien acaricia un cachorrito. Luego se recuesta a mi lado y me pregunta ¿te gustó? Vaya si me gustó y se queda muda un ratito recostada en mi hombro. A todo esto habían pasado como 40 minutos y yo solo había pagado media hora. Llegó la despedida. Y nos fuimos nomás, pero con ganas de volver, pero para la próxima voy a ver si paso con Barby y Anahí juntas. Si lo hago, prometo contar. Tabla: Cara: 7 Edad: 21 me dijo y así parece ser. Cuerpo General: 6 PT: 9 Garching: 7 Gift: $150 ½ hora - $250 hora. |