Acabo de terminar una gloriosa tarde lluviosa en las manos de Lautaro. Comenzó dándome unos espléndidos masajes en las piernas, luego la espalda, me sacó el boxer que llevaba puesto y siguió por zonas más privadas haciéndome sentir su paquete, primero como al pasar, muy suavemente y por cortos momentos, yo comencé a calentarme mal y también como sin querer lo tocaba.
Les puedo asegurar que esos roces fugaces son los que más me gustan, luego se puso frente a mi cabeza, con un gesto apenas perceptible le indiqué que se bajara el boxer negro que aprisionaba su herramienta, me la apoyó ya con poco disimulo, giré la cabeza, abrí la boca y se la mamé por un rato hasta que esa hermosa verga alcanzó su esplendor.
Subió a la camilla totalmente en bolas, me la empezó a mamar, haciendo una pequeña presión con los dientes y yo me dediqué a su hermoso ojete, cada vez que endurecía la lengua para penetrarle con ella gemía lo suficiente como para que yo ponga más esfuerzo en ese beso negro que duró un montón.
Bajamos, me colocó un forro con maestría y se puso de espaldas con los codos apoyados en la camilla se la comencé a introducir, que placeeeerrrr, estuvimos un rato así en el mete saca y le pedí que volviéramos a subir, lo quería garchar acostado, sentir sus piernas peludas rozando las mías, me acompañó con gusto, seguí bombeando y disfrutando del roce de sus piernas en las mías y me vineeeee, como hace rato no me ocurría.
Es un maestro, eso nadie que haya estado con él lo puede negar, y el paso del tiempo no lo envejece, lo añeja, hace que te adivine el pensamiento y se adapta cada vez mejor a lo que te gusta.
Hace mucho que lo conozco, varias veces he estado con él, ahora hace más de un año que no lo frecuentaba, pero me hizo pasar una tarde inolvidable como pocas.
Su gif es de $150, supongo que porque se sabe madurito, pero es tan habil que supera con creces a muchos pendejos que, si bien son más lindos, no tienen ni de cerca, la experiencia para hacerte volar.
Lo repetiría con gusto