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NO HAY QUE IR A JAMAICA ni a ninguno de los muchos países del mundo en los que todavía es ilegal mantener relaciones homosexuales entre hombres.(1)
Es una cuestión de principios. Poco importa si la legislación se aplica raramente porque si la norma está vigente, siempre se puede aplicar. (Esto, por ejemplo, sucedió en Texas en 1998. Dos hombres que estaban teniendo relaciones
en su casa fueron detenidos y multados. Finalmente en 2003, la Corte Suprema de los Estados Unidos luego de un largo juicio invalidó ese tipo de leyes.
(2))
Entre los países en los que todavía es ilegal la homosexualidad se encuentran muchas ex colonias británicas y la mayoría de los países musulmanes.
(3)
En las ex colonias británicas como Jamaica, Guyana, Trinidad-Tobago, Islas Solomon, Tonga, entre otros, los que fueran declarados culpables de mantener relaciones homosexuales pueden llegar a ser condenados con penas de lo más variadas (en Jamaica, 10 años de cárcel con trabajos forzados).
Por su parte, en la mayoría de los países musulmanes la legislación contempla penas de cárcel por largos períodos e incluso prisión perpetua, y en algunas legislaciones, incluso, la pena dispuesta es la muerte. Entre otros tienen este tipo de legislación Egipto, la Franja de Gaza, la zona turca de Chipre, Argelia, Libia, Marruecos, Tunicia, Afganistán, Pakistán, Malasia, Singapur, Arabia Saudí (pena de muerte), Irán (pena de muerte), Yemen (pena de muerte).
Es nuestra responsabilidad criticar en toda situación que sea posible la legislación vigente en estos países e incentivar todo tipo de medidas de sanción a los países que mantienen tales leyes. Pero como —salvo casos puntuales como los boicots organizados en Australia continental contra productos de Tasmania (último estado australiano en legalizar las relaciones homosexuales, en 1997)
(4)— la instauración de tal tipo de sanciones resultaría altamente improbable, lo menos que podemos hacer es abstenernos de ir a tales países y territorios.
Notas: (1)
(2) Caso Lawrence v. Texas,
, 
(3) 
(4)
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