Entre tanto frenesí, con la inseguridad, lo sórdido de la critica, tarea no fácil de sobrellevar, (pero con los años se va aprendiendo cada vez mas) los problemas económicos mundiales y los personales, y más aún, a mí, que soy inquieto, el devenir me sobrepasa a veces, claro que por mi edad (en los earliest 50) tomo todo como que me brindase glamour.
En fin, no concrete nada en “el rectángulo del placer” con la nombrada belleza, <no me refiero a su asentaderas solamente>. Pero si puedo contar algunos approaches:
Cuando nos conocimos en el ya mencionado restaurante de la avenida Santa Fé (lo había dejado como la frutilla de la torta para contarlo después) Para mi sorpresa MAYOR, el picarosuelo se sacó el calzado y descaradamente me rozaba con su pie mi entrepierna (

), yo creo debo haber alcanzado los 43º por esos momentos…Lo gracioso al recordar lo sucedido hoy! Que fue cuando llega un conocido vicepresidente de un club de futbol con su señora y se acercan a saludarlo a él, me paro. (es una dama) Y cuando me miran, me reconocen, y la esposa del futbolero me da un beso y los elogios y sorpresas de rigor.
Cuando caigo en cuenta que el marido, me miraba la entrepierna.
Como en un ZAZ…Me fijo…Y tenia marcados los cinco dedos del pié mal dibujados por “talco” en mi impecable pantalón negro………..(

)
………..
Si lo tomamos a de manera de explicación mas justificación etc. etc. podríamos decir que en algún lado…Que al vestirme, que la media, que la toalla….jejejeje (

)
Todavía me estoy riendo E IMAGINO QUE USTEDES TAMBIEN intentando adivinar los comentarios de la pareja.
Jajajajaja
Washington-1
PD: esa noche fuimos al cine, aburridísima la película, no recuerdo ni como se llamaba.