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Iniciado por txtop podrias ampliar tu XP? me gustaria darle una culeada memorable tambien pero hay data buena y mala |
Lo contacté por correo. Me respondió amablemente, por lo cual decidí seguir adelante.
En el intercambio que mantuvimos, le especifiqué lo que buscaba. Con detalle.
Me informó que no tenía problemas en cumplir el rol que le pedía de la forma que yo lo solicitaba y me informó sus aranceles, los cuales en aquel momento, eran los de mercado.
Coordiné para encontrarnos en su departamento. Pequeño (dos ambientes), normal.
Mantuvimos una charla tranquila y simpática. No es afeminado, pero tanto por la manera de hablar, como por la forma de abordar los temas que charlamos, su condición gay se hace evidente.
Me invitó a pasar a su dormitorio. Nos sacamos la ropa. Yo estaba erecto desde que llegué.
El cuerpo me impresionó como más delgado de lo que las fotos muestran. Al natural era más esbelto y menos musculoso. Pero puede ser que ahora esté diferente.
Torso depilado, con algo de vello en los genitales y en las piernas. Amigo de medio a grande. Una cola normal. No demasiado prominente.
Intercambiamos besos y caricias. Exploré su cuerpo con mis manos y con mi miembro. Inmediatamente estuvo duro. Me puso protección y me pegó una chupada de aquéllas.
Tuve ganas de penetrarlo inmediatamente. Se lo dije y me respondió que esperaba que yo lo hiciera depacio. Me lubricó y se lubricó abundantemente.
Lo penetré con suavidad al principio. Luego, a medida que su cuerpo se amoldaba a mi tamaño, me fue pidiendo más, y más. Le dí con ganas.
Primero de espaldas sobre él, luego estilo perrito, para pasar a la posición patitas al hombro con besos intensos. Nos fundimos en uno.
Mi lengua no podía encontrar el fondo de su boca, así como mi miembro duro y turgente que entraba una y otra vez en su cuerpo a ritmo acelerado, parecía no encotrar el límite hasta donde llegar.
Papi, dame todo- dijo.
Y le di. Desaté la furia desbordante que llevaba apresada en una semana de trabajo intenso. Me expandí a niveles poco comunes. Y exploté con una intensidad que abrió su cuerpo al máximo. Él jadeaba intensamente mientras su mano y la mía se agitaban sobre su miembro desprotegido, hasta que él también explotó. Abundantemente.
Siguieron las caricias, los roces suaves, las sonrisas cómplices.
Nos despedimos.
Me dio un beso con un abrazo sentido y me acompañó hasta la puerta.
Me dijo que estuvo muy bien conmigo. Me pidió que volviera. Sonaba sincero, aunque en realidad nunca se sabe dónde se encuentra la línea que divide la realidad de la fantasía. La verdad del interés.
No volví. Las relaciones posibles, están viciadas desde el inicio cuando 'don dinero´ las posibilita. Lo guardo simplemente como un buen recuerdo.
Saludos