En un post de SebadeCapital había dicho que en breve desembarcaría en Recoleta. Zona que no conocía salvo por una visita protocolar (con gente de laburo) hace un buen tiempo a Black.
Lo que no sabía era que el desembarco iba a ser el mismo día que hice ese post.
Así transcurrieron los hechos.
Semenamen me estuvo comiendo desde temprano la cabeza (no hacía falta mucho) para ir luego de la TF a Hippo. No bien lo insinuó le dije que contara conmigo que me prendía. Me dijo que incluso si agarraba algo en la TF se iba con ese algo a Hippo, por lo que evidentemente el señor estaba bien convencido de sus intenciones.
Fue así que luego de bailar y joder un poco con Magui, la señorita que no publica y que no quería ir sola a la TF (yo le ofrecí compañía porque soy un tierno), la llevé a su bulito, le acomodé la almohadita y la dejé bien tapadita para que sueñe con los angelitos la nena. Ella de tan buena que es no se ofendió que yo siga la conga y me deseó que la pase bien con mis amigos, aunque hizo lo posible para dejarme bien cansado antes.
Más información sobre Magui aquí:
Volví y tras boludear un poco más arrancamos con Semeamen.
Lo que no sabía era que iba a aparecer SebadeCapital, que lo había ido a buscar a Semenamen a la puerta del cheboli. Nos saludamos y al caminar una cuadra buscando los autos ya eramos amigos de toda la vida.
Igual muy amigo no porque lo perdimos a Seba en el camino y al final nos encontramos en la puerta de Hippo. Luego Seba me acusó de pasar semáforos en rojo, yo creo que fue por la nutrida charla que tuvimos con Semenamen compartiendo nuestras cosmovisiones sobre la TF.
Mientras aguardábamos por él vemos a Morgan (de pie señores) en la puerta. Intercambiamos un par de bromas e ingresó.
Llegó Seba y encaramos los tres. Cuando ingresé no lo podía creer: es el emporio del gatero. Una ambientación excelente (me hace acordar mucho a un breca que fui en Panamá) y lobas subidas a las mesas sacudiendo sensualidad, sexualidad y erotismo a destajo. No me daban los ojos.
Ahí de entrada a Semenamen lo saludó una niña que evidentemente lo conocía muy bien. Silvia, salteña y una verdadera bomba Estaba acompañada por un caballero así que fuimos a por un Chandon (otro más, una verguenza lo que chupamos en toda la noche).
Luego de bizarrearnos un poco con una de las meseras y de que Semenamen me aclarara que dos lobas que me partían el marote en realidad eran lobos (me doy cuenta que hasta que me haga canchero voy a tener que ir siempre con él para que me avise y evitarme tener una experiencia homosexual), empezamos a ejecutar diversos tipos de negociaciones.
El que no tuvo muchas dudas fue Semenamen que ooooooooobviamente terminó con la dama que había saludado al ingresar. La verdad que una potra muy provocadora, porque se lo vino a tranzar a la barra y me miraba la muy turra mientras apretaban.
Finalmente Semenamen tuvo el decoro de dejar de contar vento ante los pobres y se la llevó para el VIP.
Más información sobre Silvia aquí de la mano de Semenamen:
SebadeCapital desde que llegó no paró de tirarme cotizaciones de las damas como si fuera un agente de bolsa. Se dedicó a eso y tomarse casi todo el Chandon (la próximan te pagás uno vos solo, campeón!).
Estaba muy encachilado el compañero con una rubia cordobesa de la que no recuerdo el nombre a la que ya le había aceitado un poco la negociación.
Yo seguía escrutando el lugar, conmovido por ser la primera vez que iba, y veo que pasa por detrás Juan Gorrión y suelta una frase que incluía la palabra "degenerados" en alusión a nosotros.
Al final, en un momento que Seba andaba por ahí vino a encararme a mí la cordobesa para que salgamos los dos con ella. Creo que había arrancado pidiéndole una luca a Seba y la Copa y al final, como le puse cara de dificil, me propuso 6 gambas cada uno. La verdad que a mi no me daba para la fiesta y creo que Seba no estaba muy convencido del enfieste tampoco. Pero la moraleja es que si uno se pone firme (sobre todo cuando ella te viene a buscar y no vos a ella), le podés rebajar aunque estés en Hippo.
Seba seguía como loco y especulaba más que un inversionista con el dolar y empezamos a pensar si en otro lugar no podríamos mejorar el precio y que cada uno tenga su respectiva dama.
Lo dejamos a Semenamen y partimos hacia Sodoma (60 cocos la entrada con una consumición, yo pedí un agua, (sí, un puto total pero más alcohol pondría en riesgo la necesaria erección futura). Estaba medio fiambre la cosa en el boliche. Seba se fue de una a buscar damas que ya conocía pero fue infructuoso su intento. Lo de este muchacho es notable, se recorre todo el boliche como si fuera un bazar. Es como que las barras, los caños y sillones fueran góndolas para él. Tremendo.
Yo más tranqui pispié un toque y se me acerca una negra. "¿Dominacana?" salí al cruce de entrada. La respuesta fue afirmativa y cortezmente la despaché porque ya sabemos como son. Te prometen el oro y el moro, te tiran la carrocería y cuando llega la hora de la verdad estás fifando con el Capitán Frío.
Luego se me acercó una muchacha, piel hiperblanca y con una delantera conmovedora. La dama acusa el nombre de Dominic (debe ser tan cierto como que yo me llamo Hank) y cuando nos pusimos a hablar de su busto me explicó que el tamaño respondía a su genética hebrea. Me hizo defecar de risa con la respuesta. Charlamos un toque y buena onda, pero luego se puso el chip de la copa (180, aunque Seba ya había arreglado con el mozo que sea de 150 si arreglábamos algo). Yo le dije que todo bien pero quería saber un poco más cómo continuaría la noche y estaba con el casette esta chica (“la copa, la copa, la copa”). Me iba a arriesgar pero lo vi a Seba que se quería ir. Y la verdad me parecía de mal colega hacer la historia solo. No lo habíamos aclarado pero hay códigos y o la hacíamos los dos o no la hacía nadie.
Creo que quizás le vaya a dar a esta piba en otra ocasión porque me pareció bastante buena onda. Quizás es potable. Veremos.
Ya estaba por sonar la campana final y nos ibamos a ir zapateros. Caminamos unos pasos y fuimos a Brut (también 60 cocos el ticket con una consumición). El portero lo conoce a Seba por una anécdota que me contó pero que no recuerdo porque estaba en cualquiera (parece que ofició de traductor en una negociación con unos extranjeros). Nos dejaron ver un poco el salón y adentro estaba lleno de gaturras. Pero mal, eh!!!! Habría una proporción de 3-4 togas por piratón. Muchas de Madahos, según pudimos constatar con diversas fuentes (¿?)
Nos mandamos sin vacilar. Una chica me acarició el pene al ingresar pero no me detuve porque no quería ser tan facil y ver un poco más el asunto. Igual era una buena señal. Como si el Oráculo hubiera dado su veredicto.
Nuevamente Seba se puso a escanear como Terminator todo el boliche. Cuando quiero acordar ya estaba con una rubia que enseguida me trajo compañía.
Yo no estaba del todo convencido pero lo vi a Seba muy enganchado. Vi el brillo en sus ojos, una mirada conmovedora del purrete, y me di cuenta que se quería arrancar a la rubia sí o sí. Esta chica resulta llamarse Kiara.
Más información sobre Kiara aquí, de la mano de SebadeCapital:
La que me tocó en suerte fue Erika, morocha, estatura convencional (1,60 / 1,65), con un lunar sobre la comisura izquierda de sus labios, ojos comprados claros, flaquita, pocos senos y con unas nalgas notables. Fuimos un toque al VIP, que es realmente un agujero negro donde no se ve nada y no dudo que más de una persona haya realizado actos sexuales en extremo desafiantes en ese lugar, testeamos un poco la mercadería (yo la nalgueé a discreción, era a lo único que podía acertar sí o sí con las manos en la oscuridad) y arreglamos.
Las pibas hablaron todo a las boladas pero yo le dejé bien claro a mi compañera que le pagaría la copa (150 mangos) y 3 gambas por el amor de alquiler. Tenían que volver así que no nos quedaríamos toda la noche (yo muchas ganas no tenía tampoco).
Fuimos a buscar mi auto y enfilamos para Belgrano.
Este atorrante de Seba me llevó al estudio de un familiar, quien gentilmente le cede las llaves para su tropelías, donde nos ajusticiamos a las pibas. Un comentario de las niñas: hablan hasta por los codos. Son un toque wachiturras. Muy jóvenes.
Llegados a la locación, la flaca se quiso hacer la vivaracha antes de arrancar y me pidió 4 rocallosas. "No hay drama, te llevo ya mismo al boliche. Nosotros arreglamos otra cosa". Atenti con este dato.
Le fue a pucherear a Sebas por eso. "Flaca, el arreglo es conmigo", le dije. “¿Te llevo de nuevo al boliche?”.
Al final obviamente agarró la tarasca y mi manito para que la conduzca al lecho.
Pensé que la inesperada negociación iba a complicar las cosas. Sin embargo, no. Todo marchó por los causes correctos.
Esta muchacha toca la flauta con funda y no es una gran ejecutante del noble instrumento, no cede las nalgas y no la tiene muy clara con las posturas. Lo único rescatable es que se moja maaaaaaaaaaaaaaal. Es muy nenita. Le metí los ganchines por abajo y se puso medio loquita y arrancó con los besos.
Igual fue todo medio a las apuradas y con el lime de la gira encima mío que encima había desagotado algo antes de volver a la TF. Yo sabía que la piba se tenía que ir y demoraba la situación (cada uno se divierte como puede). Se ponía de los pelos reclamando ser ejecutada pero yo demoré las circunstancias.
Finalmente volvimos a dejarlas en el recinto. En el camino Seba consiguió data de una bailarina de Coco que es amiga o algo de Kiara y le sacó el fono a esta piba. Incluso ya hablaban de cuando se iban a ver en la semana. Unos tortolitos bárbaros.
Primero lo dejé a Seba que tenía el auto cerca del boliche y este se rajó porque se tenía que ir a la facultad (así es la juventud de este país, firme, emprendedora y que se forma para darnos un futuro mejor).
Antes de dejar a las pibas, luego de que Seba se bajó, la rubia no paró de elogiar a mi compañero de fechorías y decir que no sé qué regalo le iba a dar (parece que el muchacho la engatuzó bien engatuzada con la promesa de un obsequio. ¡Qué atorrante!). Me pedía información sobre él pero yo no sabía como explicarle que lo había conocido 4 horas antes.
En resumen: una noche muuuuuuy divertida, con dos colegas con toda la onda. No tengo dudas de que volveré por esos senderos aunque con la piba que estuve no creo que vuelva.