La semana pasada, cansado de leer publicaciones en este santo foro siempre tan generosas con la persona y la verga de Vanina Siffredi, tomé la decisión de ir a conocerla personalmente. El viernes, cuando Buenos Aires se convertía en un horno de barro y nos derretía como prototipos de kinder de carne y hueso, la llamé por teléfono, combinamos un horario y me fui para allá. Antes de salir de mi casa (es el primer viernes que tengo franco después de dos meses) fue emprolijarme la barba candado y recortarme un poco el pelo: sentía que estaba yendo a una primera cita, pero en vez de con una chica con una pija infernal. Tránsito por todos lados, trenes abarrotados y subtes con un 125 por ciento de aumentos hacían que mi recompensa valiera mucho más de lo que imaginaba. Toco timbre en edificio sobre Av. Corrientes, esquina Libertad y me abre directamente desde arriba. Paso por al lado del portero que me da las buenas tardes "mirando" unos sobres con el interés de un adolescente que mira por primera vez una revista porno, llamo al ascensor y me dirijo al cuarto piso (como Tinelli).
Llego a su puerta, toco el timbre y me abre. Me recibe en ropa interior y ya de movida veo que es más alta que yo (un metro ochenta). Me hace pasar de manera muy simpática y me pide que me ponga cómodo. Como buen pirata yo sabía a ciencia cierta que ella era muy macanuda y simpática, pero nunca menciono el tema del foro, ni de las recomendaciones por dos motivos:
1) No quiero que la persona en cuestión se entere que miro este tipo de cosas porque si miro también pruebo y comparo y no quiero que me rompan las pelotas con los "celos" (que en muchos casos los hay).
2) Porque no quiero que piense que me cojo a todas (que si bien es algo cierto tampoco quiero que hablemos del tema por cuestiones de comparaciones y puterío entre ellas).
Arreglamos el gift y me invita a pasar al baño. Ella desaparece unos minutos, yo entro al baño y simulo que me lavo (ya estaba limpio) y vuelvo a la habitación. Cuando llegamos yo me siento, ella me ayuda a sacar la ropa y me empieza a hacer unos masajes. Me pide que me pongo boca abajo y se me sienta encima de mis caderas, de mi culo.
A ver, fue la primera vez que siento que lo que se sube encima me quita la respiración. ¿Qué quiero decir? Que Vanina es divina pero está entrada en kilos y no es manipular a una bailarina del Colón. Evidentemente como sabe que tiene una verga larga, desconoce que tiene un kilaje importante. Por lo menos unos siete arriba bien distribuidos porque es grandota.
Entonces le digo "pará, dejame hacerte unos masajes a mi que me excita mucho masajear pies", como para descomprimir una situación sin lastimarla y decirle: "¡nena, aflojá con el pan dulce porque vas a quebrar alguna columna un día o dejar hemipléjico a alguien!".
Empiezo a hacerle masajes en los pies y ella tenía la bombachita puesta. Mientras le froto mis manos contra sus pies notaba que la tanguita blanca se le iba hinchando en señal de que su pija estaba tomando dimensiones importantes porque le gustaba lo que estaba sintiendo.
En un momento me intenta agarrar la mano para que le agarre la pija y yo logro escaparme. "Pará", le digo. Y me empiezo a llegar a su dedo gordo izquierdo a mi boca que logro atrapar con mis labios. Ahí le hago una capuchón en su dedo con mi boca y le refriego toda mi lengua es su dedo pulgar del pie.
Empieza a gemir como una putita y se excitó bastante. Saco mi boca de ahí, la abro de una manera enorme, expongo mi lengua en su planta del pie y empiezo a chuparle con fuerza todos los dedos, buceando con la humedad de mi lengua entre cada uno de sus dedos.
Los gemidos se convirtieron y espasmos y, de repente, logró incorporarse, se quitó la tanguita, se puso un forro y me obligó a que abriera bien grande la boca.
"Ahora vas a ver. Decí A, hijo de puta". Cuando pronuncie la letra "A" como cuando vas al médico, Vanina me tomó de la nuca y me metió la pija hasta las cuerdas bocales y con su exceso de peso me forzó a tragarme toda la verga bien hasta el fondo. "Ahora me toca a mi, hijo de puta", me vuelve a decir mientras me expulsa la cabeza de su pija tomándome de los pelos de la nuca. Por un momento sentí una asfixia tremenda, pero sabía que ella había gozado con mi fetiche de los pies.
Hagamos un paréntesis acá: la verga de Vanina es muy gorda pero no tan larga. Yo amo la verga de Cynthia, una de las TV que más me pueden por onda, belleza y tamaño de verga. Siempre me tragué bien hasta el fondo su pija en el depto. de la calle Coronel Díaz. Pero nunca Cynthia tuvo la pija tan dura como la de Vanina. Es una roca literal, muy, pero muy dura.
Volvamos a la acción: estábamos en el momento de la asfixia. Bien, seguía yo yendo y viniendo con mi cabeza en su pija de arriba para abajo hasta que me dijo: "Ahora acostate boca arriba" (acá el 80 por ciento de los lectores sabrá lo que viene porque todo lo que hace es de manual y ya lo han escrito varios de los colegas que hicieron que yo también viva esta historia). Me acomodó la cabecita en el borde de la cama y me empezó a coger hasta la garganta durante un largo rato hasta que sentí una arcada importante. Ahí se dio cuenta de que era hora de que hiciéramos un 69 ejemplar y que estuviéramos chupándonos la pija un largo rato.
En un momento me preguntó si quería que me cogiera a lo que le dije que sí. En ese instante se levantó y me pidió que me pusiera en cuatro. Le confesé que prefería intentarlo boca arriba. Entonces me calzó la almohada en el culo, ella se acomodó e intentó gatillar esa máquina en mi pequeño asterisco. El resultado no fue positivo.
Obviamente apenas me pudo apoyar la punta de la pija, lo cual fue suficiente para que a mi me agarran una ganas furiosas de masturbarme frenéticamente hasta soltar toda la leche en mi pecho.
Me levanté, usé la toalla de manos nueva que me había entregado antes de pasar a la habitación, me enjuagué un poco en su baño impecable, hice un bollo con la toalla para que nadie más la use, le pagué, miré la hora y quedaban 10 minutos (no fracciona el tiempo, una hora es el mínimo) entendí que era al pedo quedarme diez minutos más y me fui.
Ella te abre desde arriba cuando te vas si le tocás previamente el timbre.
Obviamente en este relato omití contar lo que todos contaron y saben: que te lleva a pasear por toda la casa y te apoya en todas las paredes. Qué se yo, una boludez para mi, pero es bueno saberlo porque siempre hace lo mismo.
Es una mina macanuda. Para mi fue la tv más fulera con la que estuve. Si están acostumbrados a modelitos tipo Ivana Weiss, Vanina no es la mejor opción. Pero si querés una pija dura similar a una piedra podés ir a pedirle turno.
Si tienen preguntas aquí estoy.
Disculpen el largo del relato pero la pija de Vanina se merece cantidad de texto por cm de piel negra, gorda y dura.
Saludos.