El link:
Sobre esta experiencia no tengo sólo una valoración, tengo dos contrapuestas. Veamos.
Varias veces había hablado con ella y algo no terminaba de cerrarme. Tal vez el hecho de que ayer fuera domingo, día en que las alternativas disponibles escasean, en tándem con mi curiosidad insatisfecha, obraran como incentivos para decidirme, por fin, a no esperar referencias de otros, hasta hoy ausentes, y visitarla. El gift elevado fue un tema que opté por no meditar demasiado; me zambullí con semiplena irresponsabilidad a la pileta y el resultado de la aventura diría a posteriori si había sido un acierto o un desatino.
Nos encontramos en su lugar, un monoambiente en Ecuador y Santa Fe, que será objeto de un comentario más adelante.
Bajó ella misma a abrirme y fue inmediato comprobar que era la misma niña de las fotos publicadas, sin margen de duda. Simpática en la justa medida, con una personalidad que intuyo segura, decidida, aun en el trato cordial.
De estatura media (aprox. 165 / 168 cm), es digna de resaltar, cuando se la aprecia sin ropas, la notable, equilibrada belleza de su cuerpo joven, completamente natural, elástico y firme, con pechos del tamaño exacto, una cintura muy afinada, una cola redonda y perfecta en consistencia. Ese cuerpo merece un diez en mi escala. Por añadidura, un bello rostro, no deslumbrante pero inobjetablemente personal, armónico y agradable. Cero maquillaje, look muy fresco, pelo castaño suelto, ojos oscuros. Una sonrisa pícara, de labios finos, con un detallecito encantador (ya lo verán si la conocen). Una piel tersa, sedosa, acariciable.
¿Cómo sería en acción? Era ese mi gran interrogante, lo que no se ve en las fotos y requiere, si nadie te lo contó antes, un riguroso “pay per view”. Ese interrogante recibió la más rotunda respuesta ni bien comenzamos a besarnos. Para mi gran sorpresa y agrado, todo ese hermoso cuerpo se me brindó desde el inicio sin preámbulos tímidos. A unos besos con lengua activa, invasiva, de rotunda carnosidad, sabrosa, nada mezquina, siguieron las evoluciones que todos imaginan, sin tabúes de su parte (dos detalles: no es completa, el oral es sin o con, según se le pida). Ahora bien, si la secuencia y variantes abordadas fueron las habituales en estas lides, para nada lo fue su intensidad. Mi retribución de atenciones elevó su temperatura corporal hasta lo que es casi inimaginable esperar en este tipo de entreveros. Se encendió, y encendida es una delicia de mujer. Cuando su sexo depilado, de generosos labios, transformó la humedad inicial en clara vertiente, el deleite fue completo. La calidad de su involucramiento está entre lo mejor que yo haya podido encontrar, con una personalísima combinación de amateurismo y pasión.
Hasta aquí, podría decirse que fue una experiencia excelente. Podría. Pero hay alguna nubecita.
Dos matices que impiden otorgarle la máxima nota y que deben ser comentados fueron el entorno y el manejo del tiempo. El lugar en que recibe no sólo carece de lujo (no sería grave) sino que es desordenado y dispone de un baño en condiciones bastante precarias. No es lo que se espera cuando uno paga ese nivel de gift. En cuanto al tiempo, si bien no me apuró, hubo un imprevisto que debió haber resuelto de otro modo. Su manejo, en perspectiva, no parece del todo profesional, y si bien la “onda bohemia” tiene un indudable costado excitante, puede no ser del agrado de muchos que requieran las usuales condiciones de contorno que otras niñas ofrecen, aparte del sexo.
Sigamos la popular costumbre del F-E y pongamos algunas arbitrarias notitas;
A favor:
Rostro: 8 o 9, de rasgos muy personales.
Cuerpo: pechos (naturales) 10, cintura 10, cola 10, piernas 9, piel 10. Un conjunto de perfecta armonía y contextura (azares de la genética, según ella). Un cuerpo ideal para el strip tease, cosa que también hace.
Oral: 9 (sin)
No es completa.
Actitud, entrega: 10.
En contra:
Ambiente: 4
Administración del tiempo: 5
Gift: ¿300 es muy caro? Depende de dónde ponga uno el foco de la valoración. Ella puede valerlo por presencia y química sexual, el lugar y su amateurismo no. Si corrigiese estos dos pequeños grandes detalles (podría hacerlo fácilmente) entonces (y recién entonces) me inclinaría hacia una clara recomendación.
Un saludo a los colegas.
W.