Le tenía bastantes ganas a esta venezolana hace rato, y ubicarla por teléfono era una tarea meramente imposible. Sabía que seguramente no iba a ser el bombón que aparece en esta foto, pero estaba encabronado por estar con ella. De ahí, esta experiencia...
Justamente un día (martes) que la jugué de vago y no fui al trabajo, me propuse estar con la venezolana, y tuve la suerte de poder comunicarme con ella. Cómo eran recién las 3 de la tarde y mis intenciones eran pasar a las seis o más tarde, le pregunté si no me reservaba el turno, pero su respuesta, con esa tonada del norte de Sudamérica fue algo así cómo:
"Llamame 15 minutos antes de venir". Perfecto.
Perfecto un corno, porque no había forma que la veterana volviese a atender el teléfono. Rendido, desilusionado, pero caliente, quedé en encontrarme con una dominicana por el centro, y casi al momento de llegar, se me ocurre volver a probar llamarla con el celular. Mi palpito funcionó, puesto que me atendió y de inmediato, fui para el departamento.
Un edificio en pleno Centro, en Lavalle y Montevideo. Me tomé un café antes de ir, puesto que me pidió que le brindara un rato, y luego, entré. Un portero bruto y un guardia de seguridad que debería estar en un geriátrico me recibieron y me explicaron que Maritza estaba en el primer piso, subiendo por escalera. El edificio es realmente terrorífico, pero me mandé igual.
Me saluda un toda la onda, y lo bien que hizo, porque debe tener casi quince kilos de más respecto a la foto que aparece en la web. No es una mina fea, pero necesita realmente bajar de peso. El departamento, chico y poco acogedor, aunque la higiene en el baño, era impecable. Toallas individuales y jabón líquido, cómo me gusta.
¿Vas a estar media hora, mi amor? - me pregunta.
- No, una.
- Ah, porque tengo que atender a unos colombianos.
Que los colombianos esperen...
Risa cómplice de por medio, me tiré en la cama evitando pisar un cable pelado que había en el piso, mientras escuchaba la acotación:
"Tengo que arreglarlo, porque es un peligro..."
La verdad, no le tenía mucha fe, pero me empezó a succionar rápidamente el pene y a lamer los testículos sin el condón y de repente, me vi estallando y llenándole de semen la cara. Se lo tomó más que bien, hizo una alabanza a mi descarga y se "preocupó" porque todavía no la había penetrado. Eso realmente, no es ningún problema.
Charla sobre su vida y sus viajes que la verdad, escuché poco y nada, porque me entretenía tocándole los pechos y ella, mi pija. En menos de cinco minutos, de vuelta a la acción, con ella arriba y yo mirando la situación en los espejos que tiene a los costados de la cama, más precisamente en el placard.
Como noté que se me estaba empezando a bajar, puesto que el panorama no era del todo excitante para mi, le pedí que nuevamente me la chupe, así que gentilmente accedió, me hizo una linda turca, y al mejor estilo de película porno, me levanté, la hice a un costado y descargué en sus pechos.
Realmente no es lo que aparece en las fotos, ni cerca, pero tiene tan buena onda y realmente la chupa tan bien que para todos aquellos que no tengan demasiada guita y le gusten las maduritas exhuberantes y gorditas, tal vez sea una buena alternativa.
Enjoy!
Edad: Cuarenta y largos...
Cara: 5
Tetas: 7 (muy bien, prácticamente no están caídas y tiene cómo 130...)
Colita: 4
Cuerpo en general: 5
Relación con las fotos: 10%
PT: 8
Besos: 5
Garching: 5
¿Relojea?: No
Onda: 8
¿Reincidencia?: No creo...
Gift: $ 40 la 1/2 hora :: $ 70 la hora
Barrio: Centro
Aire Acondicionado: No
Jean Pierre