Empecé por Angels que no había visitado todavía y no creo que vuelva a visitar. No hablaré de la estética del local (que no está mal) por que este foro no es de arte. En fin, lugar prescindible para mi: la calidad de la carne no es la que uno espera. Chicas fuera de mi preferencia estética, pocas travas y con culos como transatlánticos. Una medio salvable. Poco universo para hacer valer la estadística y asegurar el triunfo. Abandono del escenario y busqueda de un nuevo campo de batalla: Amerika.
Sobre Amerika ya esta casi todo escrito. Muchas travas y algunas muy buenas; otras no tanto, pero esas son para los demás

. Respecto a las chicas, no hay mucho nivel. Recuerdo la primera vez que fui, Mara Dorantes se pasó la noche bailando en un pedestal en medio de la pista. Que calor pasé!
A lo que iba... me paso la noche hablando con unas y con otras... al final confraternizo con una trava de 8 o 9 puntos. Bailecitos, toqueteos, subidas de falda... buen culo! Ya recaliente! Nos vamos a la sala oscura, nos sentamos y mientras empezamos con las tetas, la nena fría... se dejaba hacer de todo pero no participaba en nada...

y es que resultó que la pobrecita estaba cansada. Que pena...!!! Tras invertir tiempo y esfuerzo con ella resultó ser una calientapollas (no se como lo llaman acá, pero creo que se entiende).

Pues nada la despaché con viento fresco y seguí a lo mío, buscando a otras que había conocido durante la noche. Desafortunadamente ya era demasiado tarde y aquello ya estaba casi vacío y quemado. Yo no me podía ir así a casa... iba recaliente. Solución: alargar la fiesta y siguiente parada... el after que hay por allí cerca.
Mucho flaco y gente pidiéndome algo que no recuerdo como le llamaban pero que era obvio lo que pedían. No sé si es que tengo cara de dedicarme a eso o de generoso, o quizá es que la gente a esas alturas ya no distingue nada. Bueno, el caso es que finalmente apareció una trava que ya tenía 'bajo control', una peruana de carnes bien torneadas. Nos fuimos de allí a un sitio con menos gente, menos humo y más confortable. Con ella pagué mis calenturas y celebramos un sentido homenaje, estrechando lazos de amistad con el Perú.

Ni sé a que hora acabamos, pero hacia muchas horas que ya era de día.
Ahora me voy otra vez de juerga. Esto es durísimo!

Un no parar. A ver que depara la noche, pero el Amerika siempre ha sido un valor seguro.