A partir de la buena XP y la data recibida por mensaje privado de Cuervacho85 fui a conocer a Gimena. Eran como las 5 de la madrugada del domingo (noche de sábado extendida).
Me abrió la recepcionista, consulté aranceles, tiempos, etc. y pregunté especialmente si Gimena dormía, para en tal caso no despertarla.
(Detalle: me aclararon que el back no entra en el arancel de $100 hora; a mí no me interesó. Si querés media hora vale $70. Más detalles: yo llevé preservativo, pero creo que lo cobran si no tenés).
Evidentemente no me dieron bolilla porque la pobre tenía una carita de sueño que todavía me duele haberle causado.
La verdad que me pareció encantadora
(calculo que es ella misma con quien he estado -en los PVs nunca se sabe-: me dijeron que había otra chica disponible, pero yo iba a tiro fijo, así que ni la molesté para verla).
Es chiquita, delgada pero no flaca, muy dulce, muy agradable, tiene un cuerpito contorneado, una colita divina, senos muy chiquitos, muy femenina, una linda carita, una piel color Paraguay muy suave con un lindo perfume.
El pelo es negro, grueso, y le nace desde bien cerca de las cejas.
Tal como comentaba Cuervacho85 es de muy pocas palabras, y aún así simpática.
A mí en general me gustan más veteranas (tengo el prejuicio de que las pendex no son muy amables ni cariñosas) y más grandotas: sin embargo Gimena -siendo muy joven y muy chiquita- me encantó.
Pasé al baño (epa! la habitación era
ensuite: qué nivel!) y ella me esperó ya desnuda (sólo con una tanguita violeta) estirada boca abajo en la cama.
Los besos empezaron siendo chiquitos, algo tímidos, pero de su propia iniciativa y con suavidad por el cuello, las orejas, y así por el cuerpo.
Mimos, caricias, y un pete que no era nada del otro mundo, pero que no me importaba porque ella me caía muy bien.
Siguió un 69 y -tal como dijo Cuervacho85- tiene una linda conchita depilada y limpita.
Me esmeré un poco ahí en la almejita, y creo que le gustó: nunca sabré qué tan ciertos eran los gemiditos. Pero fue lindo.
Un poco después cambiamos y la puse a laburar: yo acostado boca arriba y ella a cabalgar encima. Y se lo bancó muy bien! La verdad que estuvo bárbaro! Incluso en cuclillas, cosa que pocas minas aguantan.
Cambiamos y siguió cabalgando arriba mío, pero esta vez de espaldas: tiene una colita lindísima, y así la pude ver en primer plano.
De ahí a ponerla en cuatro era inevitable. No entré por la cola (ya estaba advertido, y tampoco era la idea). Desde esa posición le dí bien parejito, y me encantaba ver mientras la formita de su cola.
Hasta que logramos ese ritmo justo en el que -después de cada empuje- la caída de su cola te acaricia, el ritmo en el que no tenés que hacer casi fuerza, que estás bien pegadito y que la cosa va fácil, que la cosa fluye sola.
La cosa fluyó así un rato lindísimo, y fluyó todo lo mío.
Una paz total. Nos quedamos ahí recostados juntos un poco, mientras me mimaba, charlamos alguna cosa mínima, ni falta que hacía. Nos tocaron la puerta (
detalle: golpearon a los 45 minutos). Sin stress ni apuros nos quedamos piolas un ratito más. Me limpié un poco, me vestí y me fui muy contento.
Gracias Cuervacho85 y gracias Foro: hacía rato que no lo pasaba así de bien.