Bueno, soy otro que no se la garchó...
Pero participé del campeonato mundial de petes. Es la hija no reconocida de Gene Simmons esta chica.
Tremendo petinato, chupada de huevos, chupada de orto (yo pensé que me estaba mandando un dedo.. nop.. era la lengua), mucha saliva, todo lo que ya se sabe.
Dos veces le dije de cogérmela, y se hizo la tonta, y se salió con la suya de evitar que mi pija entrara en esa conchita depiladita que tiene.
Me gustó mucho cuerpo; sin ser una potra, está muy bien: es joven y tiene todo en su lugar. Parte de ese ser arisca que le reprochan es que acusaba cosquillas cuando le chupé los pezones (que se endurecieron divinamente) y también evitó eso.
Es muy viva, tiene buena parla, aunque para mi gusto a veces abusa del personaje de nenita que quiere la mamadera.
No cobra por anticipado, y yo, tan acostumbrado a garpar antes, me olvidé por completo, y tuvo que recordármelo ella.
Las xps abundan, en general son coincidentes. El depto estaba correcto, aunque no sé si la toalla estaba limpia. En general, la chica te da la toalla; esta estaba colgada en el ñoba.
La chica sí es muy limpita, y cuando casi pierdo la cabeza y le mando yo también lengua por el culo, estaba perfecto. (Entre un dolor muscular por la mala posición en la que quedé y una neurona alerta que recordó los litros de sémenes ingeridos, pude rescatarme del orificio en sí).
Una cosa medio rara que pasó es que me dijeron que tenía libre a las cinco y media y a las seis (yo llamé tipo dos). Cinco y media, digo, y me dicen OK.
El tema es que llegué puntual, y tuve que esperar media hora con la recep, los tres perros y los dos gatos. Cuando ya estaba para irme a la mierda, se hicieron las seis y ahí me dijeron "es tal depto". y todo se encaminó perfectamente. Pero esa media hora al dope mientras la recep (¿es mujer o es un traba?) limpiaba...
Ah, el que quiere cambio de roles, que vaya tranquilo, que la re cabe meter aparatitos. Me insistió varias veces, no accedí, pero así como está claro que prefiere evitar que se le cojan, está claro que le gusta clavar a los clientes.