En este mes y pico de ausencia de la publicación de XP he estado recabando datos in situ para la comunidad, pero van a tener que perdonar lo económico de este relato ya que no ando con mucho tiempo para escribir.
Bueno, a los papeles.
Hace dos semanas, un miércoles o jueves al mediodía estaba en un impase de mi labor habitual sin poder concentrame, no podía sacarme de la cabeza a

,

como ya saben los que han leído algunas de mis anteriores peripecias, tengo una particular predilección por los dúos (lésbicos en lo posible), el pantyhose y los strap-on.
Además, la semana en cuestión, en una mis tantas incursiones de rastreo encuentro que con el mismo teléfono está

Había visto una XP reciente que hablaba de Mora pero preferí hacer caso omiso luego de hablar por teléfono con ella, intentando obtener experiencia de primera mano y la oportunidad de una fiesta loca.
Llamo alrededor del mediodía y me dice que prefería que la llame sobre la hora (1/2 hora o 40' minutos antes), así que enfermo de deseo y después de haber descargado todas las fotos que encontré en la web me dirigí hacia el microcentro en horario vespertino.
Una vez allí comenzó uno de esos inconvenientes que no hizo más que azuzar mi deseo, bah! calentura.
Tenía agendado en el celu todos los teléfonos que encontré relacionados (4 de tierra y 2 celulares), fue imposible estuve más de 20' rellamando alternativamente a cada uno de los teléfonos, pero lo peor es que no me daba ocupado, me tiraba unos mensajes como si yo no hubiera pagado la cuenta, cosa que no era así (esta vez) y lo comprobé haciendo un par de llamados alternativos.
Caminando como un poseso por Avenida Córdoba entre Florida y Carlos Pellegrini, con la mochila verde al hombro, para peor se larga la lluvia.
Intento algún llamado por alguna conocida cerca de la zona, Sol SB estaba ocupada, D.Elektra G. no contestaba, Leyla G. tampoco, Zofia Tacos no llegaba hasta bastante más tarde. Llamo a Uma G. y me dicen que estaba Kameron G. a la que no conozco y no estaba ya de humor para una nueva experiencia que no fuera la que marcaba mi obsesiva mente calenturienta.
Cansado, mojado y caliente en ambos sentidos, luego de un último intento, decido ir casa a masturbarme.
Me salto esa parte ya que no creo que les interese.
Luego de la descompresión mencionada decido postergar sin fecha el nuevo encuentro.
Al día siguiente, como corresponde, aburrido en un taxi parado en un embotellamiento de regreso a casa, se me ocure hacer un redial sin esperanzas.
- Hola, suena una voz melosa del otro lado del éter.
- Hola, respondo sorprendido, Mora?
- Siiií, con suspiro felino incorporado, vas a venir a verme?
- Sí... contesté sin pensar.
- Ya hablamos, no? En cuanto te espero?
- En media hora más o menos puedo llegar... la dirección es...
- Marcelo T de Alvear 6XX
- Voy... fin de la comunicación.
Indico con cara circunspecta al taxista el nuevo rumbo, mientras me maldigo por tener esa conversación en el vehículo, ya que me quedó afuera el pedido por la amiga.
Llegué en 25' y mientras maldecía entredientes por no tener conmigo la mochila verde, toco el timbre del edificio y me anuncio.
Espero y Mora me baja abrir, la primera impresión fue muy agradable...

... Es ella, pero personalmente es más aniñada, no tiene esa mirada dura de la foto.
Subimos y ya en el ascensor le comento lo del día anterior y a lo que contesta que estuvo a full y no contestó los teléfonos, hago como que lo creo y le pregunto por la amiga, me dice que estaba ocupada y luego se iba.
Llegamos al depto y me hace pasar a una habitación grande al final del pasillo, en la cual hay un inmenso sommier, una camilla con algunos elementos (esposa de cuero, látigos, fustas, máscara, aparatos), sillón de cuero negro de dos cuerpos y un perchero del cual colgaba un látigo de siete colas y un deshabillé negro traslúcido.
Ella se saca el sacón, bajo el que tenía puesto el vestido de las fotos con medias bucaneras negras y botas de caña alta, charlamos un poco, le digo que busco pantuhose, dominación erótica, seducción y rechazo, y obio el strap-on.
Me pide discuplas porque no puede cambiarse las medias y que el resto del vestuario no estaba en condiciones de uso (le había pedido un vestido rojo que había visto en otra página donde publicaba como escort de la cual no llegué a bajar las fotos antes de que la bajaran); me pregunta si quiero hacer cambio de roles y le comento que no, que el strap-on es un fetiche y la ropa es parte del proceso de humillación, no entendió

, me di cuenta más tarde.
Se va a maquillar mientras paso a darme una necesaria ducha a un baño bien equipado y limpio, pero que está al lado de la puerta de entrada por lo que hay que recorrer los 10 metros de pasillo, ida y vuelta. Por suerte no hubo interrupciones, el lugar es muy tranquilo.
Regreso yo primero y cuando ella ingresa comienza la sesión...
En este punto yo estaba bastante excitado con algulos de los elemntos que estaban sobre la camilla y con la presencia de la pequeña ama.
Todo comienza muy bien, con la franela propia del pantyhose, pero todo en un llamativo silencio, que al principio me resultó atractivo pero luego, cuando comenzaron los besos, me dije "Dónde está la dominante?".
Me dejé llevar...
En un momento, mientras estaba sentado en la cama, con ella poniéndome los senos alternativamente en mi boca, renació la esperanza cuando escucho un susurro
- Te vas a cojer a tu ama...
- Por supuesto mi reina...
Pero sólo fue una golondrina y el verano no llegó, sutilmente no la dejé que se desvistiera, y continuamos con los besos, la caricias y los mordisquitos...
Y tuvimos un muy buen sexo...
... Pero de dominación, niente.
En fin, pasé al baño, y cuando volví hubo caricias y masajitos, todo con una onda bárbara, y un poco de sex-talk.
No relojeó, ni me apuró y estuvo extraordinariamente solícita y pendiente de mis pedidos.
Pero pinta más para sumisa o escort convencional con producción de disciplina, que para ama.
A los que seguramente me dirán que tendría que haberle dicho durante el servicio o ser más explícito, le sdigo que no creo que hubiera hecho diferencia.
Seguro hubiera hecho lo que le pedía pero en una fantasía de dominación, no importa el grado y según lo entiendo, el dominado no es el que tiene que manejar los tiempos o indicar a cada paso lo que hacer, la expectativa de lo desconocido por venir y el esperar el nuevo capricho es parte de la fantasía.
Aún así voy a volver, a probar con las dos o las tres, ya que apareció una nueva publicación (

)...

...Ya con otras expectativas, me sacrificaré por la causa e intentaré darle un poco más de rodado en el rubro fantasy, JA!.
Antes de finalizar, y para que
quede claro, Mara (como dice llamarse en la intimidad)
es una pendeja divina y con la que vale la pena tener sexo, en ese sentido es altamente recomendable.
El problema fueron las expectativas, un lugar chicas jovencitas dedicadas a la disciplina, parece que en estos casos, excepto honrosas excepciones, hay que dejar añejar el licor un tanto para obtener el sabor desado.
Saludos y Buena Caza
Las fotos que provocaron mi arrebato:

Nota: Hablé el sábado último con la rubia y pinta mejor, más dómina, probaremos en la semana y contaremos luego.