Tres ladrones armados entraron a una casa de La Tablada –el dueño es uno de los propietarios de un sector de la megaferia La Salada– y luego de despertar a los golpes y encerrar en una habitación a una mujer y a sus cuatro hijos robaron joyas, dinero y artículos de electrónica. El golpe duro casi una hora y los asaltantes escaparon con el botín. Hasta anoche no había detenidos por el caso.
El violento robo, que se dio a conocer ayer, ocurrió durante la madrugada del miércoles en Bransen y Olleros del partido de La Matanza. Las víctimas del robo son la esposa y los cuatro hijos (tienen 18, 16, 13 y 7 años) de Enrique “Quique” Antequera, presidente de Urkupiña S.A., la feria más extensa de La Salada.
“En el momento en que entraron los ladrones, estaba en mi oficina de La Salada trabajando. Yo hablé con mi esposa a las 3.40 y estaba todo bien. Una hora y diez minutos después me volvió a llamar y me dijo que los habían robado. Enseguida salí para mi casa y en 10 minutos llegué. Por suerte mi familia estaba bien. Ahí llame a la Policía”, contó a Clarín Antequera, que también es candidato a legislador por el Frente Progresista.
Según contó Antequera, los ladrones sorprendieron a su familia mientras dormían. “Los despertaron con un revólver en la cabeza y los llevaron a una habitación. Allí a mi mujer y a mis hijos los pusieron uno al lado del otro y los ataron con precintos plásticos. Luego cerraron la puerta con llave”, explicó el hombre.
Con la situación dominada, los ladrones revisaron cada rincón de la casa buscando objetos de valor. Encontraron dinero, joyas y artículos de electrónica. En menos de una hora se fueron.
“A las 4.50 me llamó mi mujer a la oficina y me dijo que los habían asaltado. Desesperado, me subí al auto y fui para allá. Tarde no más de siete minutos. Cuando vi que estaban todos bien me tranquilicé. Igualmente me queda mucho dolor y bronca al pensar que la situación de inseguridad se da en forma cada vez más reiterada y afecta a todos ”, contó el hombre.
Antequera llamó al 911 y en pocos minutos llegaron los patrulleros. En el lugar, la Policía Científica levantó rastros en toda la casa. Pero todavía no hay pistas sobre los asaltantes.
“Esto que me pasó con mi familia no va a hacer que cambie mi punto de vista sobre la cuestión, ya que son nuestros legisladores quienes deben motivar un cambio de postura y avanzar sobre leyes que sean realmente contra los delincuentes”, manifestó el feriante.
Antequera no es el primer referente de La Salada que termina envuelto en un hecho policial.
Micaela Preguerman, dueña de al menos 190 puestos de venta de la feria de La Salada (desde hace tiempo está enfrentada con otro de los dueños del lugar) sufrió un atentado en diciembre pasado, cuando un coche de civil baleó el auto de su custodia. En aquel momento, la mujer habló con Clarín y explicó cómo había sido el episodio y contó que el coche desde donde atacaron pertenece a la Policía de Lomas de Zamora.
En la zona donde está el predio también hubo varios robos violentos que terminaron con clientes muertos. Además, también se registraron violentos ataques y hasta asesinatos a comerciantes de nacionalidad boliviana que trabajaban en distintos puestos.