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| Viernes 13 de Agosto de 2010 El gigante asiático redobla su apuesta en el país y tiene en la mira a varios sectores clave
La Argentina, por su fuerte rol en el comercio mundial de materias primas, se convirtió en un objetivo fundamental del agresivo plan de expansión de los principales grupos empresariales chinos, que están realizando cada vez mayores inversiones. Detalles de una estrategia que llegó para quedarse
Alimentos, electrónicos, gas, petróleo, oro, hierro y logística... la presencia comercial del capital chino en la Argentina no sólo viene creciendo en diversificación sino que, además, deja en claro que cada desembolso que realiza reviste el carácter de estratégico y dista mucho de ser una cuestión azarosa.
La fuerte riqueza en recursos naturales que presenta el país es el elemento clave que atrae la atención de los empresarios del gigante asiático.
De hecho, en los últimos cinco años –de acuerdo a números de la consultora Deloitte–
destinaron a la Argentina el 45% de los 6.000 millones de dólares que invirtieron en toda América del Sur.
El calibre de esta ofensiva económica se basa en los
requerimientos cada vez mayores de insumos que experimenta China, dado el boom tanto en términos de consumo como demográficos.
Hoy por hoy, ese país concentra casi el 25% de la población global, y de ahí la enorme necesidad por asegurarse el abastecimiento de materias primas clave como los alimentos o la energía.
“
Argentina se posiciona como socio estratégico de China en la región", asegura Miguel Ángel Arrigoni, socio gerente de Deloitte para Latinoamérica. Y destaca sus inversiones en los sectores minero, automotriz, agrario, alimentario, energético y petrolero, a los que definió como “
los principales sectores de interés” del gigante asiático en el país.
El sector energético, clave
Una muestra de lo atractivo del potencial argentino fue la decisión del gigante petrolero CNOOC (China Nacional Oil Offshore Corporation) de
quedarse con el 50% de la local Bridas Energy Holdings (BHE) –filial de Pan American Energy–, previo pago de 3.100 millones de dólares.
Para comprender la magnitud de esta jugada, basta saber que:
- Es la inversión asiática más importante en el país. Se produjo luego de que CNOOC no llegara a un acuerdo para comprar YPF.
- La filial local de Pan American Energy extrae el 17% del crudo del país y el 15% del gas. El 95% del petróleo proviene del golfo San Jorge (Chubut y Santa Cruz).
“Las inversiones chinas nunca son al azar y siempre se realizan bajo un sentido estratégico. Por la riqueza natural, Argentina es hoy un país vital para lo que será el consumo de China dentro de 20 o 30 años”, aseguró a
iProfesional.com Jorge Castro, analista internacional y director del Instituto de Planeamiento Estratégico.
“La compra del 50% de Bridas se inscribe en esa tendencia política:
China busca asegurarse fuentes de aprovisionamiento porque sigue creciendo a un 10% anual. Otro tanto hay que decir de la minería, en donde apuestan fuerte para obtener reservas de minerales como el hierro”, agregó.
La compra de una parte de Bridas, igualmente, no agota los movimientos del capital asiático en términos de petróleo. Por el contrario, y de acuerdo a publicaciones británicas, CNOOC negocia para quedarse con los activos de British Petroleum en la Argentina.
La operación, que podría cerrarse en alrededor de u$s9.100 millones, incluye también la participación accionaria de Carlos Bulgheroni, socio de la oriental en Bridas desde marzo de este año.
“China ve un potencial a futuro en cuanto al nivel energético de la Argentina. Lo que hicieron con el petróleo es tomar posición. Saben que la demanda de crudo será cada vez mayor. Si bien por el momento acá no hubo grandes descubrimientos como en Brasil, lo claro es que hay una apuesta a futuro que puede ir en aumento”, comentó a
iProfesional.com Mauricio Claverí, economista de

.
“Hay una claridad del enfoque al ver que los mayores desembolsos de China vienen por el lado de la minería y los hidrocarburos. También hay movimientos en biocombustibles, como es el caso de la planta que capitales de ese país desarrollarán en Villa María, Córdoba”, añadió.
A la par de este movimiento, en la estrategia de China ya se visualiza de manera concreta otro objetivo energético al que apuntan los inversores de ese país:
el gas patagónico.
En esa dirección, Tierra del Fuego Energía y Química (TDFEyQ), una empresa de capitales asiáticos -pese a su denominación local-, ratificó esta semana que en pocos meses
comenzará a construir una planta orientada a la producción gasífera en el extremo más austral de la Argentina.
Desde la compañía china detallaron que, de acuerdo a sus proyecciones, la construcción de la central de procesamiento demorará unos dos años trabajo, y que el emprendimiento permitirá crear alrededor de 400 nuevos empleos.
En su momento, TDFEyQ fue la única empresa que se presentó a la convocatoria pública que realizó el gobierno fueguino para impulsar la industrialización del gas.
La compañía china se comprometió a invertir unos 600 millones de dólares en el proyecto energético.
“Saber que la economía china crecerá a tasas muy elevadas es la principal motivación que empuja este tipo de inversiones. Por eso, como en el caso de Bridas, los asiáticos no dudaron en hacer un fuerte desembolso”, explicó Castro.
“
Los chinos no se fijan en el valor de las empresas argentinas, como sí lo hacen los brasileños. Ellos pagan según sus necesidades”, indicó el analista.
Litio, hierro, oro
Pero el componente energético de la Argentina que tanto le interesa a China no sólo se agota en el petróleo y el gas. También el litio, considerado el "petróleo del futuro" por ser un insumo fundamental en el desarrollo de baterías para computadoras, teléfonos móviles y automóviles, es otro de los recursos que desvela a los asiáticos.
Este mineral, precisamente, tiene a la Argentina como uno de los principales puntos de reserva a nivel mundial.
La riqueza argentina,
que totaliza casi el 25% de la disponibilidad de este metal, sólo se ve empañada por los vecinos Chile y Bolivia que, combinados, suman el 75% del litio disponible en todo el planeta.
Pero el escenario minero local –que aparece como uno de los vértices del triángulo que la revista Forbes llama “la Arabia Saudita” del mineral– poco a poco ha comenzado a robar protagonismo.
Sucede que la Argentina es el país que mayor cantidad de inversiones para explotar litio acumula en lo que va del año a nivel regional. Y China es una de los actores principales de esta oleada,
con proyectos de exploración a punto de iniciarse en la Puna argentina.
Más allá de estas apuestas a futuro, lo cierto es que el capital asiático ya se aseguró el control de un activo básico para la supervivencia de su aparato industrial. En ese sentido, la minera MCC mantiene bajo su poder la explotación del yacimiento de hierro Sierra Grande, Río Negro.
MCC produce unos 1,5 millones de toneladas de hierro crudo que son exportados de manera íntegra a China. El volumen de riqueza ferrosa que esconde el suelo de Sierra Grande, aseguran especialistas del sector minero, es incalculable.
En la actualidad, la mina comprende 96 kilómetros de tuneles y tres yacimientos de los cuáles sólo uno está siendo sometido a explotación. Dotado con una planta de procesamiento y hasta un ferroducto de 31 kilómetros, el emprendimiento asiático
se completa con un puerto propio instalado en Punta Colorada.
Por estos días, MCC mantiene conversaciones con el gobierno de Río Negro a fin de obtener una mayor provisión de agua para, de la mano de ese recurso, elevar la producción de hierro a 3,5 millones de toneladas anuales.
En lo referido al oro, la china Shangdon Group acordó con la estatal riojana EMFE, en julio último, invertir unos
350 millones de dólares para explotar el metal precioso en el distrito Mina El Oro.
En la actualidad, China es el principal productor del metal dorado a nivel mundial, y el segundo gran consumidor detrás de India. Shangdon Group aglutina casi el 40% de la producción que se realiza en la nación oriental, y en dicho territorio da empleo a 33.000 personas.
También la mencionada MCC, considerada una de las empresas mas grandes del mundo del sector, confirmó un acuerdo de inversión para extraer minerales preciosos en el departamento Iglesias de la provincia de San Juan.
Antes de los pactos del mes pasado, los gobiernos de la Argentina y China firmaron en enero una serie de compromisos
de inversión y cooperación por más de $140 millones para la exploración de yacimientos en territorio nacional.
Los tratados se sellaron en el marco de la visita oficial argentina a China, que encabezó el entonces canciller Jorge Taiana, entre el Ministerio de Planificación Federal y el Ministerio de Recursos Naturales de China.
- Uno de los acuerdos, estipulado entre la provincia de Jujuy y la empresa San He Hopefull Grain & Oil Group, estableció inversiones iniciales para la exploración de zonas jujeñas con potencial minero (cobre y hierro).
- En el marco de la misma misión, también se firmó un acuerdo de cooperación entre la empresa jujeña Minera Jinding y la compañía china Jilin Dequan Cement Group para el desarrollo de emprendimientos de minería.
“Lo que se está viendo ahora es el movimiento que se anticipó en el período 2003-2004, cuando se anunciaron inversiones millonarias que nunca llegaron. Los desembolsos comprometidos ahora son un desafío a Europa y los Estados Unidos”, indicó a este medio Claverí, de Abeceb.com.
“Por el perfil que tiene la Argentina, tanto los alimentos como la minería seguirán atrayendo inversiones de China. También
es muy probable que en algún momento comiencen a pisar con más fuerza en lo que hace a la manufactura de acero”, anticipó.
La logística que importa
Por supuesto, contar con esta variedad de recursos implica también aceitar los mecanismos de traslado de las materias primas. Conocedores de toda la cadena comercial, los inversores chinos tampoco descuidaron ese detalle.
De ahí que durante la última visita de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al país asiático, la firma China Nacional Machinery & Equipment Import & Export
acordó destinar 10.000 millones de dólares para rehabilitar el ferrocarril Belgrano Cargas.
El plan de acción trazado por la empresa oriental contempla el reacondicionamiento de dos ramales, que incluye la renovación de unos 1.500 kilómetros de vías.
Concebido como una estructura vital para el transporte de materias primas en la Argentina, el Belgrano Cargas
atraviesa catorce provincias del centro y norte del país.
Además, Belgrano Cargas tiene llegada a los puertos de Barranqueras, Rosario y Buenos Aires. La línea totaliza 7.300 kilómetros de recorrido, aunque en la actualidad sólo 4.000 se mantienen operativos.
En diálogo con este medio, Ernesto Taboada, director de la Cámara de la Producción, la Industria y el Comercio Argentino-China, sostuvo que “
Pekín considera a la logística y el transporte de granos un tema estratégico, por eso vienen a invertir en la Argentina”.
Consumo de alimentos, autos y electrónica
En lo referente al consumo y la producción industrial, los capitales chinos adquirieron el año pasado las instalaciones de la tradicional marca de lácteos Gándara
por cerca de 10 millones de pesos.
A partir de ese movimiento, marcas como Saavedra, Yogurbelt, Sandy y Chascomús quedaron bajo la tutela de la Cámara de Autoservicios y Supermercados Propiedad de Residentes Chinos (Casrech).
Estos últimos representan el mejor ejemplo de cómo ese país juega fuerte en el mapa económico argentino.
En los últimos tiempos, el negocio de los supermercados orientales viene sumando a razón de 14 nuevos comercios por mes en el mercado local. De ahí que el segmento pasó de los 300 comercios -en 1994- a una cifra que
hoy sobrepasa los 5.000.
Ahora, los mismos capitales preparan el lanzamiento de alrededor de 15 marcas de comestibles con precios hasta un 10% más baratos que los de la competencia, en rubros como harinas o fideos.
Miguel Calvete, secretario general de Casrech, una de las cámaras que reúne a los supermercadistas asiáticos, sostuvo a
iProfesional.com que “los productos llegarán tras diversas asociaciones que logramos en estos últimos tiempos con molinos harineros, arroceros, y cooperativas azucareras de Tucumán”.
“Esos establecimientos nos proveían el 80% de los productos hace unos años. Luego nosotros comenzamos a financiar operaciones, y
finalmente nos decidimos por tener participación societaria en esas empresas. Ahora, a través de esa herramienta podremos llegar al comercio minorista del país”, agregó.
La decisión de hacerse fuertes en lo que es el "comercio barrial" parte de los resultados de una evaluación realizada por el capital oriental. De acuerdo a Casrech, el 70% de los consumidores de la Argentina continúa eligiendo comercios pequeños y cercanos a sus hogares a la hora de concretar el grueso de sus compras domésticas.
“Apuntamos a ganar esa clientela, que en definitiva no compra en los supermercados de grandes superficies. A través de marcas de arroz, harinas, azúcar y fideos, además de los aceites, confiamos en que podemos crear ofertas con precios hasta 10% por debajo de los valores de artículos similares”, expresó.
La otra cara del boom automotor
Otro detalle de cómo la Argentina también le interesa a China en términos de escenario de consumo es que el grupo automotor Chery, que tiene como socio en el país al empresario Franco Macri, confirmó recientemente que durante 2011
comenzará a ensamblar en Uruguay, para exportar a la Argentina y la región, su modelo barato QQ valuado en 9.500 dólares.
En paralelo, la economía asiática también juega un rol preponderante en la producción electrónica local. Así, China representa por lejos el principal proveedor de insumos para el desarrollo televisores de pantalla plana y celulares en Tierra del Fuego.
De acuerdo a un informe de Abeceb.com de 2009 a esta parte la colocación en la Argentina de accesorios y componentes desarrollados en ese país asiático
trepó un 623 por ciento.
Ahora, la avanzada china en ese segmento apunta a fortalecer la colocación en la Argentina de material para la fabricación de nuevos televisores y equipos de telecomunicaciones. La instalación de plantas representa, en ese aspecto, la decisión más común por parte del empresariado oriental, sobre todo por la permanente imposición de barreras que limitan el ingreso de productos importados.
En ese sentido, ya están operando marcas chinas en Tierra del Fuego, como TCL que, a través de su sociedad con la local Radio Victoria, comenzó a ensamblar dos nuevos modelos de televisores digitales.
Y prevé comenzar a desarrollar teléfonos celulares antes de fin de año.
Además de esta compañía, las orientales Ambassador Fueguina –también productora de televisores–, Huawei y la desarrolladora de celulares ZTE son algunos de los nombres que, con acento chino, marcan el ritmo industrial en el extremo sur de la Patagonia.
Patricio Eleisegui
© iProfesional.com